cali
5:18 am - 27 de Octubre de 2017

La acusación contra Netflix que hace uno de los hijos de Miguel Rodríguez, exjefe del cartel de Cali

Está preocupado por el personaje que lo interpreta en ‘Narcos’. Niega haber sido un sicario y afirma que la serie podría afectar su permanencia en Estados Unidos.

Es el hijo del cartel de Cali. Así se define Wílliam Rodríguez Abadía, incluso en un libro que escribió. Hoy es un pequeño empresario de la ciudad de Miami, quien consiguió su libertad en 2010, tras pasar cinco años en una cárcel estadounidense y negociar con la justicia.

“Yo no niego ni he ocultado los delitos que cometí, porque me entregué voluntariamente a la justicia. Acepté mis cargos y colaboré con la justicia y pagué por mis delitos”, dice Wílliam Rodríguez Abadía, hijo de Miguel Rodríguez Orejuela.

Dice que, aunque no fue un angelito, el papel que de él interpretan en la serie ‘Narcos’, de Netflix, mancha su reputación.

“El tipo lo único que hace durante toda la serie es cometer homicidios. Y, realmente, yo nunca fui el sicario. Mi padre a mí nunca me regaló un arma. Mi padre me regaló becas para que estudiara”, afirma.

Indicó que lo que más le preocupa es el daño moral que el personaje de esta serie pueda causarle a su familia y, sobre todo, a sus hijas.

“Por eso, he querido salir a aclarar este personaje que realmente no es Wílliam Rodríguez”, puntualiza.

Incluso, cree que le podría afectar su situación migratoria.

“Me preocupa qué efecto puede causar de pronto en la persona que va a firmar mis papeles en caso de que vea este personaje. Sería muy complicado para mí que los Estados Unidos no me deje quedar aquí”, sostiene.

Rodríguez asegura que hacer parte del cartel de Cali no le dejó sino desgracias y que ahora tiene una vida normal, porque, la de antes, era irreal.

“Han sido más de 20 años de desgracia. Ocho impactos de bala recibí en un restaurante en Cali, me salvé milagrosamente. Estuve cuatro años prófugo de la justicia. Cinco, preso”, dice Rodríguez.

"Estamos hablando de nueve años donde no pude ver crecer a mis hijas, no pude estar con una mujer, que me esperó por nueve años, profesionalmente, en mi mejor momento productivo", agrega.

Aunque considera demandar, asegura que sería más el desgaste económico contra un gigante y que lo único que busca es una rectificación. Se mostró preocupado por el mensaje erróneo que se está dando a las nuevas generaciones.

“Me preocupa porque es una idealización del delito y es muy grave cuando esto sucede en una sociedad”, afirma.

La última vez que William Rodríguez vio a su padre fue hace 4 años. Él reconoce que en este momento la relación es nula, tanto con su papá, como con su tío, dos de los grandes capos de Colombia en la década de 1980 y 1990 y quienes hoy pagan una condena a 30 años de cárcel en Carolina del Sur.

Ver Comentarios

d