política
10:56 am - 30 de Octubre de 2019

Periodista Leiderman Ortiz vence a la clase política y gana la Alcaldía de Caucasia

Vive escoltado y en una casa blindada. Ahora planea sentar a la mesa a disidencias de las FARC, ELN, Clan del Golfo y Caparros para acabar la guerra.

Una verdadera sorpresa electoral se dio en Caucasia, el más grande de los municipios del Bajo Cauca antioqueño.

El periodista Leiderman Ortiz, que vive en una humilde casa del barrio Loma Fresca que ha tenido que reforzar con doble bloque de concreto y con puertas blindadas para salvarse de los atentados en su contra, venció con 16.002 votos en la contienda a José Nadín Arabia Abisaad, quien obtuvo 12.127.

Es decir, logró una ventaja de 3.875 cartones a su favor en una región convulsionada por las apretadas elecciones y que ha dejado ataques a sedes oficiales en municipios vecinos como Nechí, donde el candidato ganador obtuvo 107 votos más que su competidor.

O en Tarazá, donde el primero sacó 13 más que el segundo, lo que ha desatado disturbios y un atentado con una granada a la sede del virtual alcalde electo, Héctor Leonidas Giraldo.

“Es una felicidad poder desmantelar la corrupción y la mafia que hay acá. El pueblo se cansó. Lo mío es un fenómeno”, dijo Leiderman en conversación con Noticias Caracol.

Luego de conseguir la victoria, comenzó a recorrer los barrios donde fue apoyado, casa por casa, para agradecerles a sus votantes.

Sin embargo, él cree que un factor que desequilibró la contienda a su favor fue el de las redes sociales.

“Fueron muy importantes porque causó un impacto. El pueblo está contento, soy una persona diferente, nueva, no tan permeada de política”, aseguró.

Y le salió al paso a las críticas que le pueda llover por haberse cobijado con el respaldo del Partido de la U, cuestionado en la región.

“El partido no me va a cambiar los principios, una lucha que llevo hace 13 años desde que empezó esta guerra entre bandas criminales, la corrupción: la mayoría de las alcaldías del Bajo Cauca vienen permeadas por las AUC y las bandas criminales”, aseveró.

Seguridad y empleo

Sobre las propuestas que tiene para los caucasianos, señaló dos, para él, las más importantes.

“Vamos a traer el ‘Ojo de Dios’, que son cámaras en todos los rincones, vamos a poner un Centro de Acción Inmediata (CAI), que no hay, y otra estación de policía en un punto estratégico. Además, mecanismos tecnológicos como los europeos y de Estados Unidos. Vamos a trabajar con inteligencia y tecnología, atacando los nidos donde están las ratas (delincuentes): Piamonte, Guarumo y Cuturú”, indicó.

Pero esta no será su única estrategia de seguridad para atacar indicadores de violencia como el homicidio, que solo en 2018 dejó una cifra de 152 casos, escandalosa para un municipio de 120 mil habitantes.

Es más, desde 2013 esa estadística ha sufrido variaciones que tienden al incremento: 65 en 2013; 53 en 2014; 37 en 2015; 53 en 2016; 54 en 2017, y 152 en 2018, según cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

“A los alcaldes les da miedo hablar, y a mí no, voy a ser la voz de los que no tienen voz, el pueblo me da la información concreta y veraz, eso me va a ayudar mucho. Si lo hacen en otras partes del país (solucionar los problemas que aquejan a las ciudades), por qué yo no”, afirmó.

Por eso se atreve a plantear posibles soluciones para el tema del desempleo, otro de los dolores de cabeza de una región cercada por el narcotráfico.

“Hay más de 30 mil desempleados, somos 120 mil habitantes. Vamos a luchar trayendo inversión extranjera. Estamos hablando a ver si traemos chinos (inversores) para el cultivo de yuca amarga, para procesamiento de ganado y caña de azúcar, vamos a experimentar con eso. Si logro lo de los chinos, se pueden generar 12 mil empleos, lo que para mí sería una satisfacción muy grande”, dijo.

Aunque uno de sus planes más ambiciosos es sentar en la misma mesa a las cuatro agrupaciones armadas que más daño le hacen al Bajo Cauca: ELN, Disidencias de las FARC, Los Caparros y Clan del Golfo, que negocian droga con el cartel de Sinaloa, según Leiderman.

“La idea es pedir un permiso al Gobierno Nacional, para hacer un pacto, ver qué garantías les podemos dar a ellos, pero tenemos que tener permiso del Gobierno”, anunció.

Sin embargo, lo más pronto es empezar a trabajar en los problemas inmediatos. Por lo que planea pernoctar tres noches en el corregimiento Cuturú. “Pienso posesionarme e ir, quedarme tres noches allá, para ver lo que está pasando. Es el corregimiento más grande e inseguro de Caucasia”, puntualizó.

Lo hará con algo de tranquilidad, aunque manifestó que no puede confiarse. “Creí que mi campaña sería terrible, pero los bandidos se portaron bien, aunque no me quiero confiar”.

Por eso, seguirá viviendo en su casa blindada y caminando con un escuadrón de escoltas que le han permitido salvarse en varios atentados.

Más contenidos sobre: 
Ver Comentarios

d