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Así funciona el peligroso negocio de transformar armas traumáticas en artefactos de guerra

Se han desmantelado fábricas encargadas de alterarlas para hacerlas más peligrosas, por lo que Mindefensa presentará un proyecto para regular su mercado.

Las protestas del último mes y el más reciente operativo contra el tráfico de armas dejaron al descubierto una preocupante realidad que afecta la seguridad ciudadana: los criminales están transformando armas recreativas en artefactos letales.

Las cifras de comercialización de armas traumáticas están disparadas y en las calles hay registros de heridos y hasta muertos, así algo que para muchos es un juguete para las autoridades se convirtió en una amenaza a la seguridad ciudadana.

Así quedó evidenciado en algunos disturbios ocurridos en Cali, donde algunas personas exhibieron sus armas ante algunos manifestantes.

Imágenes que circularon en internet permiten ver a un hombre disparando con una aparente pistola y a otro con un supuesto rifle.

Javier Miranda, criminalista y perito en armas de fuego, explicó que se trataba de armas traumáticas.

“(La primera) aparenta ser una Retay g19, aparentemente por la configuración, por la parte de atrás, por la tapita trasera. El del otro video parece ser un fusil Aksa k-9, básicamente es un poco más granulado, se ve un poco menos, pero el tamaño, la forma de la culata y la manera en que el usuario la está portando me dice que es un fusil Aksa k-9. Ambas armas, tanto la Retay como la Aksa son traumáticas, son de letalidad reducida”, explicó.

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Se venden como de letalidad reducida, pero terminaron siendo protagonistas de amenazas e intimidaciones durante las protestas.

A pesar de ser legales, las redes criminales las están ofreciendo a gran escala, como se pudo establecer en el golpe más reciente de la Policía contra los traficantes de armas.

Ahí hubo 25 capturas, la incautación de 7 lanzagranadas 40 mm, 1 fusil, 6 pistolas 9 mm y 4 granadas de mortero, según el balance inicial de este operativo.

La sorpresa se la llevaron las autoridades cuando descubrieron que parte importante del arsenal estaba conformado por armas de juguete que los delincuentes convirtieron en armas letales.

La Policía logró llegar por primera vez a una fábrica dedicada a transformar las armas traumáticas en artefactos de guerra.

En el ‘stock’ de los traficantes había 10 cañones para armas de fuego que estaban listos para ser instalados.

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“Lo que hacen es cambiar el cañón o hacerle un refuerzo al cañón para que aguante esas presiones, aunado a esto deben hacer una modificación en lo que es el alojamiento del proveedor para ampliarlo, ya que la longitud del cartucho convencional o cartucho de guerra es más larga que la del cartucho traumático”, explicó el intendente Édison Gaitán Barrera, del grupo de rastreo de armas del laboratorio de balística forense de la Dijín.

En el mercado negro de armas, el negocio de modificar las traumáticas resulta ser cada vez más rentable, lo cual podría explicar por qué las importaciones de estos artefactos están disparadas.

“Realizar el cambio del cañón y la abertura del alojamiento del proveedor podría estar oscilando entre 100.000, 150.000 y 200.000 pesos”, declaró el intendente Gaitán.

Una pistola traumática modificada puede valer en promedio $1.000.000; el mismo modelo de arma adquirido legalmente en Indumil cuesta $5.480.000, sin incluir los permisos para adquirirla.

En cinco años las importaciones de armas traumáticas se incrementaron 13 veces. Solo el año pasado al país entraron 216.082 armas no letales, principalmente provenientes de Turquía.

“Y estábamos en pandemia, estábamos encerrados, entonces quién está usando estas armas. Por qué no hay una respuesta de cuál es el mercado que está solicitando una entrada tan grande de armas”, cuestionó Manuela Suárez Rueda, investigadora de la fundación Ideas para la Paz.

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El problema se trasladó a las calles sin que la Policía tenga cómo afrontarlo.

“Los compañeros que están en el Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes, al verse en esta situación, no tendrían en ese momento el conocimiento de si el arma ha sido o no modificada, siempre y cuando el arma lleve la munición para la que fue diseñada, pero si el que lleva el arma de fuego encuentra munición letal, automáticamente se enfrenta a una conducta por el delito de fabricación y porte de armas”, agregó Gaitán.

En 2021, la Policía ha incautado 4.371 armas traumáticas por comportamientos contrarios a la convivencia y porque estuvieron implicadas en delitos. De estos decomisos, 495 fueron en el marco del paro nacional.

Otras 279 armas decomisadas estaban relacionadas con delitos como hurtos, atracos y hasta intentos de homicidio.

Primer caso de muerte con estas armas

Supuestamente son de letalidad reducida, pero en el país ya hay varios casos registrados de muertes por ataques con armas traumáticas.

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A pesar de las dificultades para ser identificadas y detectadas, en mayo del 2020 se consiguió rastrear el primer caso de una persona muerta por arma traumática modificada.

Se trata de un policía retirado que salió a defender a un joven que le estaban robando la bicicleta.

“En la parte de sitios públicos y abiertos al público, bajo la ingesta de bebidas embriagantes, en la parte de aglomeraciones complejas y no complejas, que se proceda a la incautación del bien, se puede destruir y se impone un comparendo tipo dos, que corresponde a ocho salarios mínimos legales vigentes, una suma aproximada de 250 mil pesos”, pidió el general Pablo Criollo, secretario general de la Policía Nacional.

La próxima semana, el Ministerio de Defensa y la Policía van a radicar un proyecto de decreto para regular el mercado de las armas traumáticas en Colombia.

“Las últimas capturas realizadas, las 25 personas capturadas en varias ciudades, así lo demuestran: la transformación de elementos al interior de esas armas que las convierten en elementos letales y en armas de fuego. Se requiere con urgencia la transformación de esa medida en un elemento vigente hoy para que las personas sean judicializadas con mayor contundencia”, aseguró el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía Nacional.

Lo que básicamente buscan las autoridades es: primero, que en un año sean registradas las más de 400.000 armas traumáticas que hoy circulan en las calles, y, segundo, implementar un registro único para que de ahora en adelante estos artefactos queden identificados. Esta medida sería administrada por el Departamento de Control Comercio de Armas, entidad adscrita al Ministerio de Defensa.

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“Nosotros nos cuestionamos si ha sido realmente efectivo que toda la cadena comercial de información, de permisos, de control, de regulación esté en una única entidad, la fuerza pública”, se preguntó investigadora de la fundación Ideas para la Paz.

“No debe haber una diferenciación normativa entre las armas traumáticas y las armas letales. Deben tratarse de la misma categoría. El Gobierno debe reconocer que esto es un problema mayúsculo de seguridad nacional y no lo debe tratarlo como un problema administrativo de registro o regulación. Las armas traumáticas inmediatamente deben considerarse un arma que debe estar completamente restringida al uso de la fuerza pública”, señaló Daniel Rico, director de C-análisis.

Bogotá, Medellín y Cali son las ciudades con más alertas por modificación de armas. Son, a su vez, las ciudades en donde más se comercializan las armas traumáticas. Quienes defienden esta mercado argumentan que se trata de elementos utilizados para defensa personal, con fines recreativos o deportivos lo cual está autorizado por la ley.

“El trasfondo no tiene que ver con que se puede modificar o no modificar, la legislación dice: si usted modifica un arma de fuego automáticamente se convierte en delincuente. ¿Qué tenemos que hacer? Perseguir, darle herramientas, dientes a la Policía, para que pueda perseguir este tipo de conductas que ya están tipificadas en todas partes. Los delincuentes nunca, jamás y bajo ninguna circunstancia se van a acercar ni van a llamar ni van a dar los datos para que haya un registro, entonces termina pasando exactamente lo mismo que ha venido pasando hasta hoy: los legales se desarman y los delincuentes siguen estando armados”, indicó el criminalista y perito en armas de fuego.

El debate por la regulación de las armas traumáticas hasta ahora comienza. Mientras esto ocurre los ciudadanos afectados siguen preguntándose: ¿dónde están las capturas de quienes disparan indebidamente este tipo de armas?

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Así funcionan las armas traumáticas: ¿qué las hace peligrosas?

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