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Con banderas blancas, comunidad indígena Wounaan despidió a su líder asesinado por el ELN en Chocó

Organizaciones étnico territoriales, sociales y eclesiásticas del departamento solicitaron una reunión con el presidente Duque para detener la violencia en dicho territorio.

Comunidad indígena Wounaan despidió a su líder asesinado

Tras el recrudecimiento de la violencia en Chocó y parte del Urabá antioqueño, la Iglesia católica, junto con líderes sociales e indígenas están solicitando un espacio de diálogo con el presidente Iván Duque para buscarle una salida a la crisis humanitaria que vive la región.

En Noanamá, zona rural del Medio San juan, una bandera de Colombia y otras de color blanco con la palabra paz acompañaron el recorrido de los Wounaan que, en silencio, le daban el último adiós a su líder y docente Luis Chamapuro Quiro, secuestrado y asesinado por el ELN.

“Queremos paz en nuestro territorio, no más violencia, no más matanza de nuestros líderes”, declaró un líder indígena.

Las organizaciones étnico territoriales, sociales y eclesiásticas del Chocó y Apartadó, con una carta dirigida al presidente Iván Duque, hicieron un crudo panorama del recrudecimiento de la violencia en la región.

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“No pueden seguir mirando desde la barrera y no pueden seguir prometiendo para salir de momento y luego no sucede nada”, dijo el obispo Diócesis de Istmina, monseñor Mario de Jesús Álvarez.

El confinamiento, desplazamiento y ahora el señalamiento de los grupos al margen de la ley como presuntos informantes, mantienen a cientos de indígenas sumidos en el miedo.

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“Dirigentes indígenas en el río San Juan están señalados, dicen que son informantes y esa es la preocupación de la organización a nivel del departamento del Chocó”, manifestó el consejero mayor Woundeko, Orlando Moya.

Pese a que la Iglesia católica tampoco ha sido ajena a las amenazas de los grupos delincuenciales, monseñor Hugo Torres Marín afirma que el silencio en tiempos de crisis es dañino.

“La guerra no puede ser la solución para el desarrollo integral y para una economía eficiente en el territorio ni en el país”, indicó monseñor Hugo Torres Marín, obispo de Apartadó.

Los líderes sociales y la Iglesia católica coinciden en que a través del diálogo con los grupos al margen de la ley, la guerra podría cesar.

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