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¿Son las fumigaciones aéreas la solución para crecimiento de cultivos ilegales?

El informe de EE. UU. sobre la disparada de cultivos puso de nuevo el tema sobre el tapete. Pero se oyen voces en contra.

Según la Fundación Paz y Reconciliación, 183 municipios tienen presencia de coca y en solo 10 de ellos se concentra el 49% de la producción nacional. Esos municipios son:

Tumaco y Barbacoas en Nariño con el 18%, Tibú, El Tarra y Sardinata en Norte de Santander con el 15%.

Puerto Asís, Valle del Guamuez, San Miguel y Orito en Putumayo con el 12% y El Tambo, Cauca, con el 4%.

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Para Néstor Rosanía, experto en temas de seguridad, el aumento de cultivos en Colombia se debe al incremento de consumo en los Estados Unidos, Brasil y Argentina. Según él, los mayores cultivos migraron hacia Nariño por varias razones.

“Nariño es una zona especial. Tiene los tres primeros eslabones de la cadena tiene cultivos, procesamiento en términos de laboratorios y salida al mar”, explica Rosanía.

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Pero hay otros motivos. Para Ariel Ávila, parte de este incremento se dio por falta de acciones del gobierno para llegar a las zonas afectadas por la violencia.

“Es un vacío de poder dejado por el proceso de paz, salen las FARC de la zona llegan las disidencias, llega el Clan del Golfo, llega el ELN a ordenar a los campesinos que tienen que sembrar muchísimo”, explica.

También existen explicaciones económicas que impulsaron el incremento.

“Para luchar contra este incremento de cultivos ilícitos el presidente Juan Manuel Santos aumentó la meta de erradicación que será de 110 mil hectáreas y defendió la propuesta de fumigar con drones, algo que ya genera polémica”, dice.

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Por su parte, el senador Juan Manuel Galán se muestra en contra de volver a fumigar. “Esa política es más costosa y no trae beneficios, destruye la confianza entre la gente, la ciudadanía”, asegura.

“Eso puede dar como consecuencias protestas o bloqueos”, añade Manuel Enrique Rosero.

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El alcalde de Ibagué, Guillermo Jaramillo, también tiene su visión. “El glifosato fue prohibido en los Estados Unidos y está prohibido para el uso convencional de la agricultura de todos nosotros”.

Pero todos coinciden en la necesidad de mejorar los programas de sustitución de cultivos y llegar a las zonas apartadas con propuestas viables y programas sociales.

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