Publicidad

Publicidad

Publicidad

240x30push.png
#EstáEnTusManos Quiero recibir notificaciones con las noticias más importantes de Colombia y el mundo.
Activar
Ahora no

Publicidad

“Yo no creía en este COVID-19 hasta que tocó mi puerta”: testimonio de una sobreviviente

Marcelina Caamaño, una chef de 58 años, estuvo al borde de la muerte. “Yo soy un milagro de vida”, celebra.

Ella cree que su contagio se produjo durante un viaje que sus hijos le regalaron a Cancún, donde compartió con turistas de diferentes nacionalidades.

“Cuando regresé a Colombia sentí un mareo en el avión. Pensé que eran los altibajos del avión y como yo sufro de migraña, lo relacioné. Me tomé una pasta y me acosté (...) a los dos días empezó a dolerme el pecho, empecé con fiebre de 38, 38 y medio, y llegué hasta 40. Me dolía el pecho y mucho dolor de cabeza, no podía respirar bien”, contó Marcelina.

Fue trasladada a urgencias, pero en la ambulancia la fiebre era incontrolable. Tuvieron que inducirla a coma.

Marcelina había entrado con un deterioro avanzado en su sistema renal, cardiaco y cerebral, el virus estaba ganando la partida.

Recuerda ella que “los médicos no daban vida porque yo iba a quedar prácticamente como un vegetal, no iba a caminar, no iba a hablar, la comida me la tenían que dar por un tubo”.

Publicidad

Para los médicos, el pronóstico de Marcelina luego de permanecer 15 días en cuidados intensivos no era para nada alentador. Pesaba 78 kilos y bajo 10.

Ahora espera que su lucha sirva como ejemplo: “yo quiero que tome conciencia la gente que cree que esto es un juego. Yo tampoco creía en este COVID-19  hasta que tocó mi puerta, es muy triste que la gente crea que esto es un deporte, que es un juego y no esto es realidad. Tomen conciencia, esto es muy duro”.

Convierta a Noticias Caracol en su fuente de noticias Convierta a Noticias Caracol en su fuente de noticias