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Instructores piden reactivar el tenis para que más de 50.000 familias vuelvan a tener sustento

Aunque agradecen la gestión del Gobierno para volver a habilitar este deporte, necesitan un lugar para poder aplicar sus protocolos de bioseguridad y retomar actividades.

A la sección de Noticias Caracol ‘El periodista soy yo’ llegó un reporte enviado por instructores de tenis, quienes piden ayudan para que puedan retomar sus actividades en medio de la pandemia del coronavirus COVID-19.

Deportistas montaron su protesta simbólica en el centro de Bogotá para que se reactive, cuanto antes, la disciplina del tenis y, así, miles de personas puedan volver a trabajar en Colombia.

“Lo que queremos en este momento es poder reactivarnos, ya que tenemos más de 50.000 familias, entre profesores, cadis, voleadores, monitores, personal de cafetería, restaurantes, que no tienen sustento diario, y llevamos más de 90 días sin poder solventar nuestros gastos”.

Si bien agradecieron al presidente de la República, Iván Duque, y al ministro del Deporte, Ernesto Lucena, los instructores expresaron su preocupación por no tener un lugar donde implementar sus protocolos de bioseguridad, pues “el tenis de campo es un deporte que no tiene contacto”.

Como tal, dicen, no están pidiendo un auxilio, sino que les permitan retomar sus actividades para poder empezar a aplicar sus protocolos, retomar sus labores y volver a generar ingresos para ellos y sus familias.

Otros reportes en ‘El periodista soy yo’

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Aislados por el olvido: desde la vereda La Loma, en Sucre, denuncian que sus habitantes se ven en graves aprietos para poder entrar y salir de la zona debido al pésimo estado de la vía.

Por eso, los afectados piden a las alcaldías de Guaranda y Majagual, pero también a la Gobernación de Sucre, que les den una ayuda urgente.

Y, desde el barrio El Bosque, en Barranquilla, Frank Martínez cuenta que la canalización de un arroyo quedó a medias y, por años, han tenido que padecer en cada temporada de lluvias.

El lugar se ha convertido en un basurero por todo lo que arrastran las aguas e incluso “guarida de bandidos”. Además, según el ciudadano, el arroyo ha derribado varias casas y otras están en grave deterioro por la erosión.

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