Advertisement

Advertisement

Advertisement

Advertisement

Push Noticias Caracol
Reciba nuestras notificaciones con lo último de:
Ahora no
Activar

Advertisement

¿Un gringo vendiendo dulces en el MIO? Así le fue a este famoso youtuber en un bus del sistema

Foto: Fan Page en Facebook de Zach Morris

El extranjero se retó a comercializar gomitas en el SITM y compartió video de su experiencia en redes. Las ganancias eran para alguien de escasos recursos.
Hace más de cinco años que Zach Morris llegó a Colombia y se enamoró de esta tierra y de su gente, aprendió español rápidamente, idioma que domina casi a la perfección, y se instaló en el país del cual se considera un hijo más.
Actualmente Zach cuenta con más de 703.000 seguidores en Youtube, otros cerca de 217.000 en Facebook y al menos 234.000 en Instagram, donde sube entretenidas publicaciones de sus vivencias en la nación cafetera. En una de las más recientes se propuso montarse en el MIO a vender dulces.
Lo primero que hizo el popular gringo fue comprar un paquete de gomitas. Posteriormente, ingresó a la estación de Torre de Cali y desde ahí inició su travesía por varias rutas del sistema. ¿Cómo le fue?
Vea también:
Este gringo youtuber enamorado de Colombia se contagió de la buena vibra caleña Con su particular forma de expresarse y hablar español, este norteamericano ofreció su producto por $200 la unidad. Muchos de los pasajeros lo observaban entre risas y algunos de ellos optaron por comprarle la golosina. Sin embargo, hubo también quienes se abstuvieron.
"Resulta que es difícil vender gomitas en el bus, ojalá aprecien mucho a la gente que se dedica hacer esto toda su vida. Ya me he comido como 30 gomitas hoy, si como más creo que me voy a enfermar", manifestó Zach en el video.
Aunque como él mismo señaló, fue una dura labor, consiguió vender varias gomas, así como nuevos seguidores. Algunos usuarios del masivo le preguntaron cómo seguirlo en redes y otros le dieron dinero sin recibir el dulce. "La gente buena de Colombia siempre sorprendiéndome", dijo.
Al final, las monedas recogidas durante la ardua jornada como vendedor ambulante en el MIO se las regaló a un hombre, al parecer habitante de calle, que encontró sentado en una vía de la capital del Valle del Cauca.

También puede consultar:
El inglés ‘reforzado’ que puso en aprietos a Maleja Restrepo y Tatán Mejía  

  • Advertisement