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5:13 am - 2 de Marzo de 2020

Claudia López les responde a quienes la llaman incumplida, traidora y carretuda

Al cumplir 2 meses de gobierno, habló de lo que espera que haga el "vecino" del Palacio de Nariño frente a marchas, de seguridad, movilidad y la Bogotá que sueña.

En bicicleta, en un portal de Transmilenio, en Transmicable y en la calle, Claudia López recorre vías, revisa obras, pasa revista y habla con la gente. Ella camina Bogotá a toda hora.

“En Bogotá votamos por echar pa’ delante y aquí vamos”, dice mientras pedalea por la ciudad.

¿Cuánta gente monta en bicicleta todos los días?

En Bogotá al día, en promedio unas 800 mil personas usan bicicleta y el día sin carro fue casi el doble, 1,5 millones usaron bicicleta ese día. El 7% de los viajes de la ciudad se hacen en bici, si sumas los que se hacen peatonales son el 30% de viajes de la ciudad.

En cambio, los carros no son sino el 15% de viajes de la ciudad, pero ocupan el 85% del espacio.

¿Cómo convence a la gente de que se monte en bicicleta?

Si seguimos quemando diésel y gasolina, cualquiera sea el vehículo, en un SITP viejo o en un bus de Transmilenio que contamina o en un carro particular, nos vamos a quedar sin planeta. Sus hijos no van a tener ni ciudad ni planeta.

Pero el otro tema es la inseguridad. La gente dice ‘me roban, me atracan’…

Lo que tenemos que mejorar son las alternativas de transporte limpio. Con eso lo que vamos a hacer es construir nuestra red de metro regional, llevar el metro pesado hasta Suba, Engativá, hacer el Regiotram del norte y mejorar el de occidente. Yo no voy a invertir en troncales de Transmilenio, voy a mejorar las que hay.

Pero le toca la de la 68.

Esa la dejaron desde la administración anterior y la vamos a continuar. Voy a poner plata para la red del metro y vamos a hacer el equivalente, lo que costaba una red de Transmilenio a una troncal de bicicletas en la ciudad para que sean más iluminadas, más seguras.

Vamos a mantener los 551 kilómetros actuales y a hacer 125 kilómetros adicionales.

¿Cuál ha sido la cuesta más dura? ¿Tal vez las protestas?

En esta ciudad pasan cosas todos los días, hay seis marchas en promedio. El problema no son las marchas. Las marchas causan congestión del tráfico, pero eso uno hasta lo organiza y se lo aguanta. ¿Y contra quién marcha la gente? Nueve de cada diez veces en Bogotá se está marchando en protesta contra el gobierno nacional. Lo que necesita Bogotá es que a nuestro vecino en el Palacio de Nariño le vaya mejor, que solucione más los temas, que llegue a acuerdos con la gente que está marchando, que tiene protestas legítimas.

Lo que necesita Transmilenio

 

¿Cuánta gente monta en Transmilenio?

2,5 millones de personas al día. Tenemos que ampliar las estaciones. Pero mi gran obsesión es mejorar la seguridad de las mujeres, las niñas.

A las mujeres en Bogotá las golpean en la casa y las atracan en la calle o en el transporte público. El 65% de las usuarias de Transmilenio o el SITP son mujeres. En cambio, el 70% de los usuarios de la bici son hombres. Quiero invitar, al que pueda, desde Mockus se creó una contribución voluntaria, pagar hasta el 10% adicional de su predial, pueden ser mil pesitos, 10 mil, 100 mil, un millón. Pero necesitamos esa contribución voluntaria que nos la dé para mejorar la seguridad de las mujeres, niñas y niños de Bogotá.

Y nosotros necesitamos más policía y más justicia para bajar el atraco, para judicializar a los vándalos, para judicializar a los atracadores, para sellar las ollas del narcotráfico y desarticular las bandas. Al que pueda, pero si nos diera esa contribución adicional podemos tener más policía y más justicia.

El sistema más usado, pero el menos querido de Bogotá es el Transmilenio. ¿Qué hacemos para que la gente lo quiera? Lo que más le indigna a la gente es que la roban, a las mujeres las manosean. Habían ofrecido vagones exclusivos, habían ofrecido un grupo de mujeres élite de la Policía, policías encubiertos…

Transmilenio es como una ciudad. Hay más de 135 estaciones. Vamos a rehacer 40 para que sean más seguras, más amplias y las otras, todas las vamos a mantener. Pero hoy en día, Transmilenio solamente tiene 100 policías, y eso que lo acabamos de duplicar. Cuando llegamos había 50 y como 10 motos.

En Transmicable, Claudia López habla de la Bogotá que sueña

 

Es una Bogotá que hace un nuevo contrato social y ambiental, que dice “vamos a sacar a las mujeres de la pobreza, porque las mujeres han tenido sobre sus hombros la seguridad social de sus familias”. Vamos a institucionalizar los servicios de cuidado de los niños, de los adultos mayores y de las personas con discapacidad.

Lo segundo son nuestros niños y jóvenes. Hay 400 mil jóvenes en Bogotá, que no tienen acceso a educación ni trabajo. Hacer un contrato social es eliminar el hambre en los niños, garantizar educación -incluida educación superior-, pertinente, con la que los muchachos puedan encontrar empleo y emprendimiento y bajar la violencia y subir las oportunidades económicas de las mujeres. Esa es la base del contrato social de Bogotá.

La otra parte es un contrato ambiental, porque si seguimos destruyendo esta ciudad en vez de hacer transporte masivo, vamos a quedarnos sin ciudad y sin planeta.

El fondo de la propuesta de gobierno de Claudia López

 

Ese contrato social, dirigido a los más vulnerables, va a costar 45 billones de pesos de los 95 que vamos a invertir en los próximos cuatro años.

Educación, componente clave de su propuesta

 

Lo que hace la diferencia más crucial entre lo público y lo privado es el número de horas efectivas que un niño recibe en formación, porque no todos los niños del sistema público tienen jornada única o ampliada. Muchos niños van un día de jornada pública ampliada.

Uno de los costos grandes es lograr que todos los niños que estén en el público vayan los cinco días de la semana a jornada ampliada y por lo menos el 25% queden en jornada única. Eso es lo que va a ir cerrando esa brecha.

Obras en construcción

 

Bogotá va a estar en obra, duro duro, desde el 2022, porque se van a juntar las obras de adecuación de Transmilenio que vamos a hacer, empieza la obra del metro, se terminan de ejecutar todas las obras de valorización que recaudó Peñalosa, se están ejecutando bien, hay que decirlo, y van a empezar las obras de nuestro plan de Gobierno.

¿Cómo nos vamos a mover?

En bici, en transporte masivo. Si la gente sigue yendo sola en un carro particular no hay manera de tener mejor movilidad en Bogotá. Necesitamos que la gente lo use lo menos posible. Úselo cuando sea una emergencia o compártalo.

Habrá incentivos económicos, incentivos tributarios y regular el servicio. Es que hoy no existe el servicio de carro compartido en taxis.

Necesito convencer a la señora ministra de Transporte y al Gobierno nacional, de que por lo menos en Bogotá hagamos un piloto de cómo podemos regular carro compartido. Que los taxis puedan prestar ese servicio, que no haya competencia desleal, pero que también los particulares lo puedan prestar. Lo importante es que la gente sea consciente y deje su carro solo para lo estrictamente indispensable y cada vez que alguien se siente frente al volante diga: “voy a quemar gasolina, voy a matar los pulmones de mis hijos, ¿vale la pena sacar este carro hoy?”. Si lo tengo que sacar por lo menos lo comparto y no voy solo quemando gasolina.

La gente dice “ahorro para comprar mi carro, me endeudo”, y el carro hace parte del crecimiento de una persona…

Eso es clasismo. El carro es un medio. Si es un medio de trabajo, compártalo. El carro no puede ser un símbolo de estatus.

El sistema de transporte sí sirve y va a haber metro. Tenemos que escoger, ni el planeta ni el bolsillo da para las dos cosas.

El primero de mayo llevará su plan de gobierno al Concejo

Yo sé que a uno aquí lo miden por lo que hace y no por lo que dice. De eso se trata esto. Yo estoy muy feliz en este cargo, es un cargo que de verdad le transforma la vida a la gente. Cada parque, cada colegio, cada uno de los 20 mil cupos nuevos de educación superior que vamos a generar para los jóvenes, cada uno de los 70 mil nuevos empleos que vamos a hacer para las mujeres, cada uno de los centros de protección y justicia para que no agredan a las mujeres les van a cambiar la vida a millones de mujeres, a millones de jóvenes, va a permitir que nos reconciliemos y que tengamos un nuevo contrato social para Bogotá.

Pero como no faltan los detractores, los que la encienden en redes, algunos la llaman Claudia incumplida, traidora e incluso le dicen carretuda. Cómo partir eso entre lo que se va a hacer y lo que tiene en mente.

Críticas siempre va a haber y hay que ser humilde, hay que estar dispuesto a escuchar, hay que estar dispuesto a mejorar. Yo le agradezco a la gente que nos jale las orejas, que esté encima, que nos pongan por redes sociales “alcaldesa, pilas, el hueco, la vía, esto no se está haciendo, pasó esta inundación, atiéndala”. Pero aquí todos tenemos que colaborar y por eso la peleadera de los políticos no sirve de nada. Si no confiamos en el otro cómo hacemos cultura ciudadana, cómo hacemos cambio colectivo. Tenemos que honrar la confianza, invertir en las prioridades de la gente, hacer nuestro contrato social y ambiental, mejorar Transmilenio, ciclorrutas y andenes, que es lo único que podemos mejorar sustancialmente en el corto plazo, avanzar en la construcción del metro y en la igualdad de oportunidades para que esta ciudad tenga más inclusión, meno violencia, menos miedo, mejor movilidad y un mejor contrato social y ambiental.

Esa es la belleza de este trabajo, es duro, es difícil, pero cada acción le cambia la vida a alguien.

 

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