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¿Dónde está Yanis? Su amiga, que fue amenazada, recorrió los últimos pasos que dieron juntas

“Por favor no me le hagan ningún daño, suéltenla, yo no los voy a juzgar”, es el clamor de la mamá de Yanis Sierra Flórez, que no pierde la fe de hallarla con vida.

¿Dónde está Yanis? Su amiga, a la que amenazaron, recorrió los últimos pasos que dieron juntas

Yanis Sierra Flórez desapareció cuando cruzaba el puente de la máquina para llegar a su casa en un barrio humilde del corregimiento Puerto Caldas de Pereira, Risaralda, vecino al municipio de Cartago, en el norte del Valle del Cauca, tras salir de su trabajo el domingo 18 de diciembre de 2022, a las ocho de la noche. Solo bastaron 10 minutos para perderla.

La última persona que compartió con Yanis y la vio con vida la noche del domingo fue su amiga, con quien compartía el trabajo y la diversión.

Se habían conocido a mediados de 2022 y empezaron a trabajar como modelos webcam, luego de una entrevista que ‘Michel’, como pidió ser identificada, tuvo.

“A ella (Yanis) le gustó lo que la muchacha nos contó, porque en ese trabajo uno se podía tapar la cara”, relató.

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Afirmó que no se sentía insegura “porque uno puede bloquear países, la persona no existe. Por más que uno se busque con el usuario no se encuentra”.

Las jóvenes ya tenían una rutina diaria, “nosotras entrábamos a las dos de la tarde y salíamos a las ocho de la noche. El trabajo es estar frente a la cámara y atraer a los usuarios simplemente sonriendo, cantando, bailando…”, relató.

La última vez que vio a Yanis


“Salimos el sábado a rumbear. Como llegamos a las seis de la mañana a la casa el domingo nos levantamos al mediodía, hicimos almuerzo y a las dos nos fuimos para el trabajo”, describió.

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Luego llegaron a la antigua estación del ferrocarril creada en 1930, una joya arquitectónica de Cartago en abandono que hoy es foco de inseguridad para los transeúntes.

“En esta esquina nos despedíamos, ella cogía para el lado de allá y yo para el lado de allá. Nos llevábamos lo mismo, ella 15 minutos y yo 15 minutos o menos”, dijo.

Aseguró que “la ruta de ella es peligrosa… de aquí para allá es muy solo, el puente de la máquina es solo y aparte no tiene luz, es todo oscuro”.

Ocurrieron coincidencias desafortunadas: la mamá no salió al encuentro de la hija, la amiga no la llamó para saber si había llegado bien esa noche. Pasó una hora sin que se supiera nada de Yanis, hasta que salieron a buscarla.

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'Michel' no tuvo más noticias de su amiga, pero al celular de su hermana “llegó un mensaje" diciéndole que a ella le "iba a pasar lo mismo que le pasó a Yanis".

"Que me había metido en un problemón y que lo mejor era que me echara a perder de aquí de Cartago”, anotó.

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La joven ha logrado superar las noches de insomnio y el temor de volver al trabajo.

Se niega a creer que Yanis se haya suicidado porque “era demasiado alegre, feliz. Ella podía estar aburrida, pero ella se aburría era por lo económico, porque ella era la que le ayudaba a la mamá”, y cree que el responsable de su desaparición es “alguien que la conoce, alguien cercano a ella, del barrio”.

El dolor e incertidumbre de la madre de Yanis


Carmen González es ya una de las incontables madres que salen a los caminos, a las calles, en el difícil viacrucis de buscar a su hija desaparecida. Su cruz lleva por nombre Yanis.

Porque una madre puede tener muchos hijos, pero con tan siquiera uno solo es suficiente para que la maten, porque un hijo no tiene remplazo, así haya más, no tiene remplazo

Eran cinco hijas y una de ellas desapareció sin dejar señales de vida una noche de domingo, hace dos meses, cuando regresaba del trabajo a la casa. Carmen no salió a su encuentro, como solían hacerlo, justo esa noche.

Ella no tiene sosiego, su vida se partió en dos, intenta sostenerse cuerda para estar con sus hijas más pequeñas y mantenerse lúcida para continuar en la búsqueda de Yanis.

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Siente "dolor, angustia, rabia también, ¿por qué? Porque yo no le he hecho mal a nadie, mis hijas tampoco para que les suceda esto. El único pecado es que la vieron bonita, joven o alguien obsesionado con ella, no se muchas preguntas tengo en la cabeza y no tengo respuesta”, dice.

Mil preguntas la atragantan y la hacen llorar a solas: ¿quién fue?, ¿cómo fue? ¿dónde está Yanis?, ¿está viva?, ¿es un feminicidio?

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La mamá de Yanis es clara al afirmar que su relación con Yanis era bonita, de confianza: “Estábamos hasta lo más contentas porque era diciembre, ella esperaba a los hermanos porque nos íbamos a reunir aquí, no estaba deprimida. Estaba contenta, inclusive ya había comprado un vestido, sus zapatos para ponérselos el 24 que iba con su hermano mayor”.

La joven de 21 años no tenía novio, pero sí muchos admiradores y su mamá hoy desconfía de todos.

“De novios nada, porque ella decía que sola se sentía bien. Ella tuvo un marido y un bebé, pero en Montelíbano, Córdoba. Para mí todos son sospechosos, es algo muy raro, al ver que yo no fui a buscar a mi hija y cogerla, era porque me tenían acá vigilándome a mí y vigilándola a ella”, señala.

A medida que avanza la investigación se descarta un suicidio sobre el puente de la máquina donde se perdió su rastro.

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La mamá de Yanis lo reafirma, porque “si hubiera sido que hubiera atentado contra su vida y se hubiera arrojado al puente, ya se hubiera encontrado".

"Porque todo este río lo anduvo mi hijo. Incluso abajo tiene una malla grande el río, que todo lo que del río llega, ahí se encuentra”, agrega.

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Mujeres desaparecidas en Risaralda


La personera de Pereira, Sandra Lorena Cárdenas, a quien corresponde la jurisdicción de Puerto Caldas, sostiene que “la situación de nuestras mujeres en el departamento, en la ciudad de Pereira, no es sencilla. En lo corrido del 2022 tengo la cifra de 30 alertas emitidas por diferentes situaciones en donde estuvieron en riesgo la vida y la situación de nuestras mujeres”.

La funcionaria, con siete años en la entidad, revela que en el 2022 se contabilizaron 13 feminicidios en el departamento de Risaralda.

Sobre la desaparición de Yanis cree puede haber “varias hipótesis como un secuestro, en este momento es una desaparición, pero podría enmarcarse en desaparición forzada, podría tratarse también de un feminicidio. Puntualmente en ese sector donde se presenta este caso hay una preocupación que deriva de una alerta temprana que emite la Defensoría regional de Risaralda y es que allí se presenta una situación de orden público donde presuntamente habría unas bandas organizadas al margen de la ley, denominados La Cordillera, que ponen en riesgo la integridad de los niños, niñas y adolescentes que están ubicadas en esta zona”.

Estos grupos manejan desde el microtráfico, el cobro del gota a gota, el trabajo sexual de menores y buscan el control de las modelos webcam.

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La mamá de Yanis dice sentirse “abandonada" porque no ve resultados de ellos. "Que me digan algo, para que yo me sienta un poquito más aliviada”, anota.

A su hija le dice que “esté donde esté y como esté a donde esté, hasta allá iría por ella. Le pido a mi Dios día y noche que me la cuide, que me la proteja, que yo aquí siempre la voy a estar esperando”.

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A quienes se la llevaron les pide “que se pongan la mano en el corazón, que ellos no nacieron solos, ellos nacieron de una mamá, y que la mamá es mujer".

"Que por favor no me le hagan ningún daño, que me la suelten, que yo no los voy a juzgar”, implora.

La historia de Yanis es apenas una de la de cientos de rostros de jóvenes desaparecidas que circulan en las redes sociales de Colombia.

Según Medicina Legal, 2.467 mujeres desaparecieron en el 2022.

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En el caso de Yanis, durante estos dos meses de búsqueda, los investigadores solo han encontrado los tenis sin cordones, unas monedas, el reloj pulsera inteligente y una tira plástica de inmovilización.

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