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La historia de joven que superó depresión durante una pandemia en la que llegaron “ideas suicidas”

Tiene 27 años y, para sorpresa de muchos, es psicóloga clínica. El COVID-19 ha puesto en evidencia un panorama preocupante sobre la estabilidad emocional de niños y jóvenes.

La historia de joven que superó depresión durante una pandemia en la que llegaron “ideas suicidas”

Valeria Gutiérrez es una joven de 27 años que sufrió de depresión y decidió contar su historia. Dice que siempre será válido recuperarse, antes que rendirse, pero, claramente, esta premisa que hoy lleva en su corazón está viva tras una larga lucha con dicho trastorno mental.

“Desde muy pequeña empecé a tener esos síntomas depresivos, ellos solamente decían ‘es que ella es así’… Yo nunca fui retraída, es más, siempre tuve muchas amigas, pero lo representaba siendo grosera, irritable, tirando las puertas. Como este tipo de síntomas era lo que tenía”, cuenta.

Señales que retumbaban una y otra vez, pero que no fueron escuchadas en su momento. Por el contrario, intentaba esconderlas. Se chocó de frente con los trastornos alimenticios, las drogas y el alcohol.

“No me gustaba para nada, me sentía supergorda, me sentía mal físicamente y, pues, comienza también la anorexia, entonces, dietas superextremas”, afirma.

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Las preguntas que rondaban en su mente parecían no tener respuesta, pues, mientras Valeria se topaba de frente con sus miedos, llegaba una de sus más grandes pruebas: el encierro obligado por cuenta de una pandemia del COVID-19.

En enero ya estaba completamente deprimida, ahí sí llegaron todas las ideas suicidas, me quería morir todo el tiempo, sentía ganas de morirme, y, en febrero, tengo el primer intento de suicidio. Llegó la pandemia y para mí fue entrecomillas perfecto para encerrarme más, no tenía que salir, podía quedarme en el cuarto con cobijas, cortinas abajo. Encerrada, intensificaba mucho más la depresión”, manifiesta.

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Afuera, el mundo entero se adaptaba a nuevas reglas del juego para combatir un virus que estaba matando sin distinción. Pero, adentro, en las cuatro paredes durante año y medio, el tiempo de lucha corría para más jóvenes como Valeria. Otra pandemia parecía estarse labrando.

Hay muchas influencias negativas y el tema de las redes es muy complicado porque es que, por medio de un celular, puedes contactarte con cualquier persona y tú no sabes quién está al otro lado”, comenta Ángela Murcia, médico psiquiatra, especialista en niños y jóvenes.

Valera estudió Psicología y el día que dio su testimonio frente a la cámara se preparaba para graduarse como psicóloga clínica. Precisamente para ella, el confinamiento no solo fue un detonante para llegar al límite de su estado, sino también para aceptar la ayuda que, además de su familia, podía brindarse a sí misma.

“La gente alrededor no lo ve, todo el mundo, cuando pasó, me decía ‘¿tú?, pero tú eres tan feliz’, porque yo soy muy sociable. El día anterior había salido a rumbear, estaba superemocionada, superfeliz y mucha gente no entendía", afirma.

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Admite que, aunque en su caso no son el motivo de su episodio con la depresión, las redes sociales si fueron escenario para sacar a flote otros sentimientos.

“El ideal de belleza, entonces, las influenciadoras que te dicen que tú lo puedes todo y como que tienen cosas positivas sobre que todo el tiempo tienes que estar bien, obviamente, cuando se sienten mal, se sienten aún peor, porque toca estar bien todo el tiempo. Sí agudizan, pero no a todo el mundo”, expresa.

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¿Qué pasa con el entorno de estos jóvenes mientras la vida parece derrumbarse?

Hay que buscar apoyos en personas que son especializadas en niñez, infancia y adolescencia, porque a veces son problemas que no son de todos los profesionales y que requieren de evaluaciones muy juiciosas y solo pueden hacerlas especialistas en estas áreas”, explica la doctora Murcia.

Precisamente, casi 3 años después de empezar a vivir con el peso de las emociones en sus hombros, Valeria confiesa que hoy puede estar sonriendo, en pie, gracias a la fortaleza que le brindó su familia.

Y aunque es largo el camino para quienes empiezan a tratar esta dificultad, esta profesional en psicología clínica bien sabe que no es imposible, la motivan las ganas de ser una mano amiga para otros jóvenes y sus familias que no saben cómo actuar ante un episodio en donde la salud mental se ve quebrantada.

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