Publicidad

Publicidad

Publicidad

240x30push.png
#EstáEnTusManos Quiero recibir notificaciones con las noticias más importantes de Colombia y el mundo.
Activar
Ahora no

Publicidad

Las pruebas que salpican a Richard Aguilar y Edwin Ballesteros en presunta red de corrupción

La investigación, en manos de la Corte Suprema de Justicia, busca determinar si los parlamentarios fueron beneficiarios del amaño de contratos cuando Aguilar fue gobernador.

Por el presunto direccionamiento de contratos y entrega de sobornos, los congresistas Richard Aguilar y Edwin Ballesteros están siendo investigados por la Corte Suprema justicia. Dos testigos los señalan como beneficiarios de una supuesta red de corrupción en Santander cuando Aguilar oficiaba como gobernador y Ballesteros como gerente de la empresa de servicios públicos. Los parlamentarios se defienden.

La exsecretaria de infraestructura de Santander, Claudia Yaneth Toledo, y su esposo, Lenin Darío Pardo, dicen tener las pruebas de una organización criminal que amañó contratos de infraestructura a su antojo y recibió millonarias coimas durante la gobernación de Aguilar entre 2012 y 2015.

“Ellos declaran que existía una oficina paralela donde se estructuraban los pliegos, donde se elaboraban los pliegos, muy a la medida de la necesidad del respectivo contratista y de eso se derivaba una serie de coimas y de pagos y de comisiones que estaban regulados de una manera muy sofisticada, muy perfeccionada y, pues desgraciadamente, mi representada ha admitido que ella hizo parte de esa trama”, detalla Jaime Lombana, abogado de los testigos.

Toledo y su esposo le han venido relatando a la Fiscalía y a la Corte Suprema cómo operó ese esquema de corrupción en contratos que sumarían más de 500 mil millones de pesos.

“Bueno, estamos hablando de la contratación de todo un periodo constitucional en relación con la gobernación de Santander, estamos hablando de varios institutos y cómo esos pliegos se armaban precisamente a la medida, pliegos de licitación hechos a la medida y cómo el gobernador designaba a dedo quién debía ganar un contrato determinado y cuáles eran los montos a repartir”, asegura Lombana.

Claudia Toledo y Lenin pardo hoy están enjuiciados por corrupción. La Fiscalía los acusó de haber recibido un soborno de casi 3.000 millones de pesos para entregar a dedo el contrato para la remodelación del estadio Alfonso López de Bucaramanga , una obra que aún no se termina y que tuvo un costo de 22 mil millones de pesos.

Publicidad

Esa fue la génesis de este escándalo, pero, al decir de los testigos, apenas es la punta del iceberg.

Las pruebas contra dos congresistas

En busca de una negociación con la justicia, desde junio de 2020 los esposos Pardo Toledo le entregaron a la Fiscalía y a la Corte Suprema videos, audios, chats y documentos que salpican al exgobernador Aguilar, a varios de sus hombres de confianza y al representante a la Cámara Edwin Ballesteros, exgerente de la empresa de servicios públicos de Santander.

Noticias Caracol obtuvo esas evidencias. Para empezar, un video de 30 minutos del 2018 en donde aparece hablando Lenin Pardo con Julián Libardo Jaramillo, exdirector de proyectos de la secretaria de infraestructura y persona de toda confianza de Richard Aguilar.

“Está muy preocupada porque nunca le pagaron, que la cuenta nunca le llegó a manos de ella”, dice Julián Jaramillo.

Según Lenin Pardo, allí se habló de varios contratistas vinculados a este cartel y, en particular, del negocio del acueducto del municipio de Landázuri, por el cual hoy es investigado el congresista Edwin Ballesteros.

Publicidad

Claudia Toledo y su esposo también aportaron el audio de otra reunión que sostuvieron en marzo de 2019 con Julián Libardo Jaramillo, esta vez en su casa. Aquí la charla es mucho más explícita, pues la exsecretaria de infraestructura Claudia Toledo y su esposo ya estaban en prisión domiciliaria y estaban evaluando un acuerdo con la justicia.

Claudia Yaneth Toledo: “Por eso, no, usted no me ha contestado, Julián, no ha contestado. La plata, usted viene aquí de emisario de los Aguilar a decir que la plata está”.
Julián Libardo Jaramillo: “Toda, toda, sí”.
Claudia Yaneth Toledo: “¿Toda, indexada y toda?”.
Julián Libardo Jaramillo: “Sí”.

En ese momento Toledo y Pardo estudiaban si iban a aceptar los cargos imputados por la Fiscalía sin necesidad de delatar a nadie más. Ese era el plan. Sin embargo, para eso tenían que devolver los 3.000 millones de pesos del soborno. Por eso es por lo que Jaramillo les dice que si el lío es la plata, esa se consigue.

Julián Libardo Jaramillo: “Entonces yo no vengo a cuestionarlos a ustedes ni a pedirles explicaciones. Vengo a decirles que, si ustedes siguen con el tema de lo que hemos hablado del preacuerdo, valga lo que valga se va hacer (…) porque la idea es que ni ustedes ni nosotros ni todo el equipo que está afuera se vayan a meter en problemas (…) porque el tema afuera es muy desgastante. Lenin y Claudia, es supremamente desgastante, supremamente duro”.

Allí es donde Jaramillo les explica cómo sería el proceso del preacuerdo con la Fiscalía, los tranquiliza diciéndoles que seguramente les darán la domiciliaria si los condenan y les insiste que los 3.000 millones de pesos que deben devolver los puede conseguir esa semana.

Julián Libardo Jaramillo: “Un preacuerdo es que ustedes dicen vamos a preacordar con el fiscal Jorge Villamizar, deja una cifra con indexación, tiene rebaja, no tiene rebaja, tal. El man le presenta eso al juez, ahí se negocia el subrogado que es la medida que se deja en domiciliaria, debe ir ahí, por lo general va ahí (…) Entonces, todo es voluntad tanto de ustedes como del abogado (…) O sea que no sea la excusa la plata porque si son 3.000, 3.000 están el viernes, entonces la excusa no es la plata”.
Claudia Yaneth Toledo: “Sí, pero es que no es solamente la plata, es ¿qué garantías nosotros tenemos de un preacuerdo?”.
Julián Libardo Jaramillo: “Eso lo negocian con el fiscal. El fiscal coloca en el subrogado”.
Claudia Yaneth Toledo: “Por eso, o sea, es a la suerte. ¿Y como a cambio de qué?”.
Julián Libardo Jaramillo: “Pues, sea clara en las cosas Claudia, en qué están ustedes, qué quieren, qué están esperando como para saber qué hacer, porque es que no solamente soy yo, hay mucha gente afuera que están perjudicados”.
Claudia Yaneth Toledo: “Uff, eso lo sabemos desde un comienzo”.

Publicidad

Más adelante se menciona a los congresistas Edwin Ballesteros y Richard Aguilar, quienes, al parecer, estarían detrás de conseguir los 3.000 millones de pesos para garantizar el silencio de los testigos.

Lenin Darío Pardo: “¿Edwin apareció?”.
Julián Libardo Jaramillo: “Si quieren saber la verdad, él tiene que aportar y le vamos a pedir, si quiere saber la verdad, eso sí me ha estado llamando muchísimas veces. Uno que sí está como una ladilla es Richard, eso sí, mañana, tarde y noche, total, o sea, tin, tin, tin, tin, encima”.
Claudia Yaneth Toledo: “¿Pero Richard qué? Ahora solo habla de la plata, de que la plata y preocupado porque la plata la reúnan para traérnosla, ¿y el resto, o sea, y nosotros qué?”.
Julián Libardo Jaramillo: “Incluso yo con ustedes voy a ser sincero, se habla de que ellos deben recibir algo mensual, que había unos compromisos como una manutención mensual por el tiempo que ustedes vivan la situación, eso también se ha hablado, está sobre el tintero”.

Es decir, al final la propuesta de Jaramillo como supuesto emisario de Richard Aguilar era que la organización estaba dispuesta a pagarles un dinero mensual mientras resolvían su situación judicial.

Los chats que salpican a Ballesteros

Lenin Pardo, esposo de Claudia Toledo, también le entregó a la justicia varias conversaciones con el hoy congresista Edwin Ballesteros. En ellas, según el testigo, se pactó la entrega de un soborno.

La Corte Suprema de Justicia investiga el contexto de estos chats de WhatsApp entre Lenin Pardo con Edwin Ballesteros. Se dieron entre julio y septiembre de 2015, cuando la empresa de servicios públicos de Santander, entonces gerenciada por Ballesteros, adelantaba la licitación de un contrato por 4.346 millones de pesos para la construcción del acueducto del municipio Landázuri.

Publicidad

Según Pardo, Richard Aguilar le dio la orden a Ballesteros de que le diera ese negocio a él a cambio de un 15% de comisión, es decir, unos 650 millones de pesos. El cruce de los mensajes más sustanciosos empieza el 28 de agosto de 2015.

Ballesteros: “Ya arrancamos. Te quería pedir que nos ayudaras. De acuerdo a lo que habíamos hablado”.

Cuando Ballesteros habla de "pedir que nos ayudaras" significaba, según Pardo, la solicitud de Ballesteros de que le empezara a pagar el dinero de la supuesta comisión. El 2 de septiembre de 2015 la conversación fue esta:

Ballesteros: “Inge, buena tarde. Buen día”.
Ballesteros: “No me olvides, porfa. Mil gracias”.
Ballesteros: “Inge. Inge”.
Pardo: “Hola”Pardo. Estaba en una reunión”.
Pardo: “Esta tarde se hace efectivo lo que estaba esperando”.
Pardo: “Mañana en la mañana ya puedo ir”.
Pardo: “Se demoró un día más”.
Ballesteros: “¿Inge, a qué horas crees y cuántas personas?”.
Pardo: “Sobre las 10 y más o menos 100 personas".
Pardo: “¿Vale? Ballesteros, ¿puedes convocar unas 150?”.
Ballesteros: “Súper”.
Pardo: “No creo alcanzar”.
Pardo: “Nos toca con 100”.
Ballesteros: “Dios”.

De acuerdo con Pardo, cuando Ballesteros habla de convocar 100 o 150 personas, en realidad está hablando de millones de pesos. De hecho, el 3 de septiembre, cuando según Pardo ya le había abonado 100 millones de pesos, Ballesteros le volvió a insistir por 50 millones de pesos más.

Ballesteros: “Inge. Hermano mío”.
Pardo: “Señor”.
Ballesteros: “Ayúdame con una reunión de 50”.
Ballesteros: “Personas, porfa”.
Ballesteros: “Ayúdame”.
Ballesteros: “Help me”.
Pardo: “Ay Dios”.
Pardo: “Dame tiempo para gestionar”.

Publicidad

Al final, según Pardo, solo se le entregaron esos 100 millones de pesos a Ballesteros. El abogado Jaime Lombana se refiere así a estos chats.

“Sí, sí es verdad, dice claramente que le hicieran una reunión de 100, de 50, pero lo que estaba pidiendo era el saldo de una coima”, señala Lombana.

¿Qué responden los involucrados?

Los congresistas Richard Aguilar y Edwin Ballesteros negaron todas y cada una de las acusaciones de los esposos Pardo Toledo.

Sin entrar en los detalles del expediente, recalcaron su inocencia. El primero en hacerlo fue Aguilar a través de su abogado Iván Cancino.

“La Corte Suprema de Justicia nos prohibió a todas las partes referirnos al tema. Lo que sí le puedo decir es que nos opondremos con fiereza a cualquier principio de oportunidad que involucre declarar en contra del exgobernador Aguilar porque es una persona que obró dentro de los parámetros de la ley y que su confianza fue asaltada por otras personas que sí pudieron contrariar la ley. Todas las acciones legales que tengamos que hacer para atacar a los mentirosos y proteger la inocencia y el buen obrar del exgobernador, lo haremos”, subraya Cancino.

Publicidad

Noticias Caracol obtuvo el documento con el cual la defensa del exgobernador Aguilar le pidió a la Fiscalía que no le otorgue un principio de oportunidad a Claudia Toledo y Lenin Pardo. Según la petición, sus acusaciones son un sartal de mentiras y un mar de contradicciones.

Las declaraciones de los esposos no guardan coherencia externa con los demás dichos y constituyen simple prueba de referencia que, como mínimo, debería ser corroborada, o son simples aseveraciones gaseosas que no terminan concretándose en ninguna circunstancia precisa con relevancia jurídico penal.

Por su parte, Edwin Ballesteros advierte que jamás ha burlado la ley, que nunca ha recibido un soborno y que aquí está dándole la cara al país.

Siempre se ha actuado con apego a la ley, siempre cada una de las actuaciones se ha demostrado, se han entregado las pruebas, las evidencias que todo estaba en el marco de la ley. Desde luego que se trata de tergiversar, desinformar y me imagino que estarán buscando la forma como tratan de enlodarnos para buscar un beneficio adicional a los que tengo entendido ya les han negado”, asevera el representante a la Cámara.

Y añade con vehemencia: “Esos chats lo que manifiesta el señor Lenin no son ciertos, y por supuesto que eso lo demostraremos en el momento en el que acudamos y seamos llamados por parte de la honorable Corte Suprema”, afirma.

El representante a la Cámara dice que no conoce los audios del exasesor Julián Libardo Jaramillo y que no entiende por qué resultó mencionado allí.

“’¿Está usted tranquilo?’ Sí, claro que sí, claro que sí, confiamos en la justicia, hemos estado atentos, prestos, siempre atentos a cualquier llamado, a cualquier requerimiento, a cualquier solicitud”, apunta.

Publicidad

Sobre quién miente, Ballesteros responde:

“No, yo no estoy mintiendo, no he mentido, no lo he hecho, no lo voy a hacer ni lo haré, vuelvo y lo repito, estamos diligentes a cualquier llamado por parte de la Corte Suprema de Justicia y claramente acá lo que se está buscando es tratar de enlodar o ver cómo me vinculan en un proceso donde todo lo que están diciendo no es cierto”, agrega.

Por último, el corresponsal de Noticias Caracol en Santander, Nixon Uribe, contactó a Julian Libardo Jaramillo, protagonista de los audios revelados por este noticiero. Según él, la Corte le prohibió dar cualquier declaración, pero advirtió que aquí lo que se busca es enlodar a personas inocentes.

Todas estas pruebas son valoradas por la justicia.

En junio pasado, la propia Corte suprema le envió estas evidencias al fiscal Francisco Barbosa con el fin de que revisara la posibilidad de otorgarles un principio de oportunidad a los testigos Claudia Toledo y Lenin Pardo para que sigan prendiendo su ventilador. Más de seis meses después, el fiscal todavía no resuelve si les otorga ese beneficio procesal.

Convierta a Noticias Caracol en su fuente de noticias Convierta a Noticias Caracol en su fuente de noticias
Al continuar la navegación, el usuario autoriza que el portal web, propiedad de Caracol Televisión S.A., haga uso de Cookies de acuerdo con esta Política .
ENTENDIDO