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Mindefensa y Policía radicarán decreto para poner en cintura el negocio de las armas traumáticas

La importación de esos artefactos está en alza y su uso en los enfrentamientos en el paro nacional ha causado preocupación entre ciudadanía y autoridades.

Las protestas del último mes y el más reciente operativo contra el tráfico de armas dejaron al descubierto una preocupante realidad que afecta la seguridad ciudadana: las cifras de comercialización de armas traumáticas están disparadas.

En las calles hay registros de heridos y hasta muertos. Por ello, en los próximos días el Gobierno tramitará un proyecto de decreto para poner en cintura a quienes utilizan estas armas indebidamente.

Se venden como de letalidad reducida, pero terminaron siendo protagonistas de amenazas e intimidaciones durante las protestas.

A pesar de ser legales, las redes criminales las están ofreciendo a gran escala. Así quedó en evidencia en el golpe más reciente de la Policía contra los traficantes de armas.

La sorpresa se la llevaron las autoridades cuando descubrieron que parte importante del arsenal incautado -7 lanza granadas 40mm, 1 fusil, 6 pistolas 9 mm, 4 granadas de mortero y 25 personas detenidas- estaba conformado por armas de juguete que los delincuentes convirtieron en armas letales.

“El arma traumática originalmente viene para disparar un tipo de proyectiles, cuando se hace la modificación dispararía proyectiles de otro tipo”, explicó el intendente Édison Gaitán Barrera, del grupo de rastreo de armas, laboratorio de balística forense de la Dijín.

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La Policía logró llegar por primera vez a una fábrica dedicada a transformar las armas traumáticas en artefactos de guerra.

“También fueron incautados 3 fusiles de fogueo, 5 pistolas de fogueo y 8 armas traumáticas automáticas, las cuales iban a ser modificadas remplazándoles el cañón”, dijo la institución en un comunicado.

En el stock de los traficantes había 10 cañones para armas de fuego que estaban listos para ser instalados.

“Lo que hacen es cambiar el cañón o hacerle un refuerzo al cañón para que aguante esas presiones, aunado a esto deben hacer una modificación en lo que es el alojamiento del proveedor para ampliarlo”, manifestó Gaitán Barrera.

En el mercado ilegam de armas, el negocio de modificar las traumáticas resulta ser cada vez más rentable, lo cual podría explicar por qué las importaciones de estos artefactos están disparadas.

Una pistola traumática modificada puede valer en promedio 1.000.000 de pesos; el mismo modelo de arma adquirido legalmente en Indumil cuesta 5.480.000 pesos, sin incluir los permisos para adquirirla.

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En cinco años las importaciones de armas traumáticas se incrementaron 13 veces. Solo el año pasado al país entraron 216.082 armas no letales, principalmente provenientes de Turquía.

“Y estábamos en pandemia, estábamos encerrados, entonces ¿quién está usando estas armas? Por qué no hay una respuesta de cuál es el mercado que está solicitando una entrada tan grande de armas”, cuestionó Manuela Suárez Rueda, investigadora de la Fundación Ideas para la Paz.

El problema se trasladó a las calles sin que la Policía tenga cómo afrontarlo.

“Los compañeros que están en el Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes, al verse en esta situación, no tendrían en ese momento el conocimiento de si el arma ha sido o no modificada”, destacó Gaitán Barrera.

Este año, la Policía ha incautado 4.371 armas traumáticas por comportamientos contrarios a la convivencia y porque estuvieron implicadas en delitos. De estos decomisos, 495 fueron en el marco del paro nacional.

Supuestamente son de letalidad reducida, pero en el país ya hay varios casos registrados de muertes por ataques con armas traumáticas.

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“En la parte de sitios públicos y abiertos al público, bajo la ingesta de bebidas embriagantes, en la parte de aglomeraciones complejas y no (…) que se proceda a la incautación del bien, se puede destruir y se impone un comparendo tipo dos que corresponde a ocho salarios mínimos legales vigentes que es una suma aproximada de 250 mil pesos”, manifestó el general Pablo Criollo, secretario general de la Policía Nacional.

La próxima semana, el Ministerio de Defensa y la Policía van a radicar un proyecto de decreto para regular el mercado de las armas traumáticas en Colombia.

Al respecto, el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía Nacional, dijo: “las últimas capturas realizadas, las 25 personas capturadas en varias ciudades así lo demuestran: la transformación de elementos al interior de esas armas que las convierten en elementos letales y en armas de fuego. Se requiere con urgencia la transformación de esa medida en un elemento vigente hoy para que las personas sean judicializadas con mayor contundencia”.

Lo que básicamente buscan las autoridades es: primero, que en un año sean registradas las más de 400.000 armas traumáticas que hoy circulan en las calles, y segundo, implementar un registro único para que de ahora en adelante estos artefactos queden identificados.

“Nosotros nos cuestionamos si ha sido realmente efectivo que toda la cadena comercial de información, de permisos, de control, de regulación esté en una única entidad, la fuerza pública”, volvió a cuestionar Suárez Rueda.

“No debe haber una diferenciación normativa entre las armas traumáticas y las armas letales. Deben tratarse de la misma categoría. El Gobierno debe reconocer que esto es un problema mayúsculo de seguridad nacional y no lo debe tratarlo como un problema administrativo de registro o regulación”, opinó Daniel Rico, director de C-análisis.

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Quienes defienden esta mercado argumentan que se trata de elementos utilizados para defensa personal, con fines recreativos o deportivos, lo cual está autorizado por la ley.

“El trasfondo no tiene que ver con que se puede modificar o no modificar, la legislación dice: si usted modifica un arma de fuego automáticamente se convierte en delincuente. ¿Qué tenemos que hacer? Perseguir. Los delincuentes nunca, jamás y bajo ninguna circunstancia se van a acercar ni van a llamar ni van a dar los datos para que haya un registro, entonces termina pasando exactamente lo mismo que ha venido pasando hasta hoy: los legales se desarman y los delincuentes siguen estando armados”, aseguró Javier Miranda, experto en armas de fuego y criminalística.

El debate por la regulación de las armas traumáticas hasta ahora comienza. Mientras esto ocurre, los ciudadanos afectados siguen preguntándose: ¿dónde están las capturas de quienes disparan indebidamente este tipo de armas?

Vea además: Así funciona el peligroso negocio de transformar armas traumáticas en artefactos de guerra

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