medellín
8:14 am - 11 de Noviembre de 2017

Los rescataron del infernal tráfico de fauna silvestre y dieron el mejor ejemplo de supervivencia

Foto - Cortesía
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El Parque Zoológico Santa Fe tiene dos nuevos integrantes en su familia de monos: un tití pigmeo y un tití panameño.

La historia de ambos, que pueden ser apreciados en el lomo de cualquiera de sus padres por los visitantes al centro de conservación animal, tiene la fuerza para ablandarle el corazón a cualquiera.

Empecemos por el de menor tamaño, el tití pigmeo, el primate americano más pequeño del mundo.

Tiene apenas dos semanas de nacimiento, pero sus padres lo concibieron hace aproximadamente cuatro meses.

El encuentro amoroso (cópula) se dio luego de que las autoridades rescataran con vida a la mamá y sus dos hijos gemelos que habían sido robados por delincuentes que se los llevaron del parque para tratar de comercializarlos.   

Con heridas en su quijada fue recuperada tití, junto a sus dos crías,...

La hembra había sufrido lesiones en la quijada, pero fue tratada a tiempo.

Pero el nuevo miembro de la familia de pigmeos no es el único ‘bebé’ que causa sensación entre los visitantes del Santa Fe.

Tiene dos primos titíes panameños que nacieron hace 140 días y cuya historia de supervivencia es ejemplar.

Su padre fue llevado por autoridades ambientales al parque zoológico tras ser rescatado del maltrato animal. Ya era adulto, pero había sido extraído de su hábitat natural siendo solo una cría.

“Al parecer estuvo mucho tiempo criado con personas, tuvo enfermedad en los huesos, pues son más cortos de lo normal y desviados, esto se debe a que no tienen buen aporte de calcio, no tuvo buena exposición a luz solar”, explicó a Noticias Caracol Johnatan Álvarez Cardona, el médico veterinario del Santa Fe.

Sin embargo las ganas por sobrevivir y el resultado del esfuerzo hecho en el parque zoológico por rescatarlo, lo llevaron a comportarse como un macho dominante en su especie, lo que copula a la hembra.

Ahora son cuatro hermosos ejemplares de tití panameño.

Sobre los lomos de los padres, cuyo macho mide 25 centímetros y 30 la hembra, se ve a los dos gemelos con sus largas colas.

Estas pueden medir hasta 30 centímetros, pero no les sirve más que para el equilibrio, según Álvarez Cardona, porque a diferencia de otros primates, no les permite agarrar objetos, a pesar de que tienen garras y no uñas como otros monos.

Ejemplares como los panameños pueden ser vistos en ambientes naturales en bosques húmedos como los que hay en el Urabá, en el Darién colombiano y panameño y algunas otras zonas húmedas de Centroamérica. En el mercado ilegal pueden ser vendidos desde 50 mil pesos hasta 500 mil.

“Se alimentan de insectos, flores y frutas. Podrían llegar a ser liberados, pero eso depende de cómo nos vaya con la estrategia de conservación que desarrollamos con el tití gris, que es endémico (único) de Colombia y estamos tratando en el parque”, manifestó el médico.

El parque también cuenta con tres pollos de rey gallinazo, una especie con la que los expertos practican para cuando tengan que enfrentarse a la conservación del cóndor de los Andes.

“Tenemos un pollo de rey gallinazo de aproximadamente ocho meses, otro que empolló hace dos meses y otro de hace una semana”, recordó Álvarez Cardona.

Llama la atención que estos animales son alimentados por personas que usan disfraz de gallinazos, para evitar “que nos identifiquen a los humanos como fuente de alimentación o como sus padres”.

“Son nacimientos positivos porque hacer que un animal silvestre se reproduzca en cautiverio es muy difícil. Estamos haciendo las cosas bien, les estamos brindado bienestar y nuestro objetivo, en el caso a mediano plazo de los gallinazos, es poder liberar los individuos nuevos”, agregó Álvarez Cardona.

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