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Benedicto XVI tendrá un funeral papal, pero será adaptado por no ser pontífice en funciones

El papa Francisco lidera las decisiones sobre el homenaje que se le rendirá a Benedicto XVI y no el Colegio Cardenalicio, como suele suceder cuando un obispo de Roma muere.

Benedicto XVI tendrá un funeral papal, pero será adaptado por no ser pontífice en funciones

El papa emérito Benedicto XVI, fallecido el 31 de diciembre de 2022 a los 95 años, tendrá el jueves un funeral en la Plaza de San Pedro muy similar al tradicional propio de los pontífices, pero con "adaptaciones" y cambios al ser un pontífice no reinante.

Benedicto XVI quería una ceremonia sencilla, pero el papa Francisco quiere despedirlo con toda la solemnidad de su investidura y de su legado teológico a la Iglesia de Roma.

Las reglas vigentes para el funeral de un papa son de 1996 y en ellas se establece que debe ser enterrado entre cuatro y seis días después de su muerte.

Tal como ocurrió en abril de 2005 con Juan Pablo II, la vasta explanada de San Pedro será de nuevo el escenario. Se estima que un millón de fieles y líderes de todo el mundo acudieron aquella vez para despedir al pontífice polaco, que había sido para muchos el único que habían conocido.

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En cuanto al funeral de Benedicto XVI, "la liturgia, 'grosso modo', calca el modelo de exequias de un sumo pontífice. La base es esa, con algunos elementos particulares que dan originalidad al rito y otros que faltan por ser propios al pontífice reinante", explicó el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni.

Los ceremonieros del Vaticano han trabajado en la elaboración de un libreto para el sepelio de Benedicto XVI dada su particularidad, la de haberse convertido en 2013 en el primer papa que renunció a su cargo en seis siglos de historia, desde tiempos de Gregorio XII.

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De este modo, será un ritual solemne con algunas "adaptaciones", ya que su sucesor, el papa "reinante", Francisco, no solo sigue vivo, sino que se encargará de presidir el funeral.

Bruni dijo que, por ejemplo, en el libreto de la ceremonia se cambiarán las súplicas finales de la Iglesia de Roma y de las Iglesias orientales, así como las lecturas (se leerá un pasaje del Libro del profeta Isaías y la Primera Carta de San Pedro).

Por otro lado, Benedicto XVI reposará en un triple féretro como sus antecesores: primero en uno de ciprés forrado con terciopelo carmesí, que será introducido en otro de zinc sellado y que, a su vez, acabará dentro de un tercero en madera de olmo.

En el interior del primero, junto al cuerpo de Ratzinger, se meterán las medallas y monedas acuñadas durante su pontificado, entre 2005 y 2013, hasta su histórica renuncia, así como los distintos palios que tuvo como arzobispo y papa, la estola de lana blanca que se lleva sobre los hombros en señal de jurisdicción.

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También se introducirá, en un cilindro de metal, el llamado Rogito, un breve texto con los actos más destacables del periodo de Benedicto XVI (en el funeral de su antecesor, Juan Pablo II, en 2005, se leyó públicamente este documento: en el libreto del rito del papa alemán no consta).

El féretro del pontífice emérito, que reposa ahora en la capilla ardiente dispuesta en la basílica de San Pedro, saldrá del templo el jueves, 5 de enero, en torno a las 08.50 horas locales (07.50 GMT), unos 40 minutos antes del inicio del funeral, mientras los fieles rezan el rosario.

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La ceremonia, que se verificará a las puertas de la basílica, en la Plaza de San Pedro, estará presidida por el papa Francisco, pero será oficiada, tras el altar, por el cardenal italiano Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio.

Tras la celebración de la misa, se impartirá la Ultima Commendatio y la Valedictio, las bendiciones que preceden a la sepultura (Vale era el término que usaban los antiguos romanos para despedirse de alguien y desearle buenos augurios).

Inmediatamente después, el ataúd triple en el que reposará el papa emérito será trasladado a la cripta de la basílica para su entierro, por expreso deseo suyo en la tumba que perteneció a Juan Pablo II, que en 2011 fue llevado a la superficie del templo.

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