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7:58 pm - 22 de Marzo de 2018

“Desearía estar arrepentido pero no”: Mark Conditt, señalado de aterrorizar Texas con paquetes bomba

El joven, presunto autor de cinco ataques con explosivos, pertenecía a un grupo religioso que espera el apocalipsis inminente. 

Por tres semanas, la ciudad de Austin estuvo en vilo. Los ataques, aparentemente, indiscriminados con cajas bomba sembraron el temor sobre el estado de Texas. Sin mayor información sobre el autor o los motivos de los atentados, había un creciente ambiente de paranoia.

Solo hasta el martes 23 de marzo el panorama comenzó a aclararse. Gracias a los videos de uno de los ataques, la Policía identificó a un joven de 23 años de nombre Mark Combitt como principal sospechoso.

Ya identificado, las autoridades lo rastrearon y lo ubicaron en el parqueadero de un hotel en Round Rock, a las afueras de Austin.

Allí el sindicado se dio cuenta del operativo policial en su contra y activó una de las bombas que habría fabricado. La explosión mató de inmediato al sospechoso y dejó herido a algunos oficiales.

Con su muerte eran más las preguntas por resolver: ¿por qué lo hizo?, ¿cómo lo hizo?, ¿cuáles eran su motivaciones?

Lo poco que se sabía es que Mark Anthony Conditt era un blanco de 23 años, solitario, de familia cristiana y que hacía parte de un grupo fanático religioso que cree en un fin del mundo inminente.

Con el pasar de las horas se descubrió una larga lista del atacante señalando posibles blancos y un video de 25 minutos en el que Conditt confesaba sus crímenes.

“Desearía estar arrepentido, pero no lo estoy”, declaró Conditt en el video.

En el mismo archivo audiovisual, el joven se describió a sí mismo como un trastornado desde su niñez y psicópata.

Por último, afirmó que se volaría en el primer McDonalds concurrido que tuviera a la mano si pensaba que lo iban a encontrar.

A pesar de lo completa de su confesión, en ningún momento Conditt mecionó los motivos o las razones de sus ataques.

La familia del joven atacante se manifestó sobre el asunto. “Somos una familia normal. Nos amamos, oramos juntos y tratamos de servir a los demás. Ahora mismo nuestras oraciones están con las familias que perdieron a sus seres queridos y por el alma de nuestro Mark”, afrimó una de las tías de Conditt.

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