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Intentaba aliviar un dolor menstrual y resultó gravemente quemada con bolsa de agua caliente

La joven de 15 años se puso el objeto en el abdomen para calmar el dolor menstrual sin siquiera sospechar que tenía una fuga por uno de los costados. Al sentarse, el líquido hirviendo se derramó sobre su piel, la cual "burbujeaba".

Mientras intentaba aliviar un dolor menstrual, una joven resultó quemada con agua caliente
El remedio para curar su dolor menstrual fue peor, pues el agua hirviendo cayó sobre las piernas y el estómago.
Imagen de referencia, iStockphoto.

Una joven de 15 años, identificada como Sydney, intentaba aliviar un fuerte dolor menstrual como acostumbraba a hacerlo desde hace un tiempo: poniéndose una bolsa de agua caliente. Se dirigió a la cocina e hirvió un poco del líquido, una vez estuvo lista lo pasó directamente a una bolsa de caucho para colocarla en la zona dolorida y dejarla hacer efecto.

Desde otra habitación de la casa, Michelle Wescott, su madre, escuchó un fuerte grito “espantoso” que venía del lugar donde se encontraba su hija. Preocupada por los gritos de dolor, Wescott corrió hacia la cocina y vio a Sydney con la piel de su pierna “burbujeando” y deshaciéndose por el calor extremo.

La joven se había sentado con la bolsa de agua en su abdomen pero no contaba con que tuviera una pequeña ranura por la que el líquido se estaba filtrando. Cuando se dispuso a cenar, el agua hirviendo se derramó en su piel, cubriendo parte de uno de sus muslos y estómago.

“La piel de mi niña burbujeaba ante mis ojos y mi mente se entumeció por el puro horror”, declaró la madre en el diario británico NTK. El 10% de la piel de Sydney quedó con ampollas e hiperpigmentación como resultado de sus heridas.

Al ver la escena, Wescott se comunicó inmediatamente a la línea de emergencia y solicitó una ambulancia que llegó 20 minutos después. Mientras llegaba el equipo médico, la madre y su esposo comenzaron a rociar la piel de la adolescente con agua fría de manera continua: “No pude evitar sentirme aterrorizada porque su piel seguía burbujeando y derritiéndose”.

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La mujer confesó en ese mismo medio que en un principio se sintió culpable del accidente de su hija, pensando que quizás la bolsa no cerraba bien y ella no se había dado cuenta, pero su primera reacción fue atender a la joven lo más pronto posible: “Entré en modo de supervivencia, al igual que mi hija, Paige, y mi esposo, Richard, mientras nos unimos para asegurarnos de que Sydney estuviera bien, ya que sé que el tiempo lo es todo cuando se trata de quemaduras”.

La joven de 15 años fue envuelta en una película adhesiva, antes de recibir ser tratada en el hospital. Por otro lado, fue sometida a una cirugía de emergencia para retirar la capa superior de la piel dañada.

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Durante aproximadamente tres semanas Sydney fue tratada con analgésicos que le sirvieran para aliviar el dolor, mientras que su familia trabajaba conjuntamente para ayudarle en una pronta recuperación.

Su madre describió el proceso como una prueba “desgarradora” debido al estado en que se encontraba la pierna de su hija: “Como su piel no podía formar costras debido a que no entraba aire en la herida, su muslo se volvió de color púrpura intenso y el tejido era tan delgado que podía ver sus vasos sanguíneos”, dijo.

“Desde entonces, le han dicho que tenga mucho cuidado con la herida, pero ha habido un par de ocasiones en las que se rasgó la piel con una uña mientras hacía ejercicio y recuperaba la fuerza muscular, lo cual no es agradable”, agregó.

Esta aterradora experiencia ha incentivado a Michelle Wescott a crear conciencia alrededor de los peligros que pueden existir con las bolsas de agua caliente que son llenadas directamente del hervidor. Ahora ha cambiado este elemento por bolsas de trigo para microondas, que también sirven para aliviar el dolor menstrual.

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“Si usa una botella de agua caliente, no use agua hirviendo, no vale la pena correr el riesgo”, señaló. “Sydney quedará marcada de por vida, pero ha perseverado con el tratamiento, sin importar cuán doloroso sea, y su piel está mejorando. No ha sido tan fácil como tirar la botella de agua caliente y acabar con ella, ya que será un trauma de por vida con el que tendrá que lidiar”, añadió.

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