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8:05 am - 28 de Marzo de 2018

“#NosFaltan3 y los queremos de vuelta”: movilización en Ecuador por secuestro de periodistas

Por: 
AFP

‘Guacho’, disidente de las FARC y señalado del reciente ataque a Tumaco, también estaría implicado en el plagio de los tres miembros del diario El Comercio.

Aunque se mantienen en reserva las identidades, los ecuatorianos secuestrados son un redactor, un fotógrafo y un chofer del medio quiteño. Estaban en misión periodística en Esmeraldas, que limita con el departamento colombiano de Nariño.

Gremios de periodistas y reporteros gráficos expresaron su solidaridad con los secuestrados y exigieron a las autoridades que sean rescatados lo más pronto posible.

"Exigimos que nuestros colegas sean recuperados sanos y salvos. El tema debe ser una prioridad para el Estado, que necesita tomar acciones inmediatas al respecto", manifestaron unos 200 comunicadores que suscribieron una carta, agregando que "es deber del Estado precautelar la seguridad del ejercicio profesional del periodismo".

En la noche del martes, decenas de comunicadores, acompañados por autoridades políticas, se concentraron en una vigilia frente a la casa de gobierno en Quito y exhibieron carteles con el lema "#NosFaltan3 Los queremos de vuelta".

Concentraciones similares se vivieron en otras ciudades del país, como Guayaquil y Cuenca.

El ministro del Interior, César Navas, explicó que los tres secuestrados "pasaron por el retén militar" y que "recibieron las advertencias correspondientes del riesgo de circular" en la zona.

Aunque todas las sospechas apuntan a que se trataría de una acción de los grupos de origen rebelde, el gobierno ha evitado señalarlos directamente.

El Comercio, por su parte, también se ha manejado con cautela frente a este secuestro, el primero que golpea a la prensa ecuatoriana en las últimas tres décadas.

Arremetida posacuerdo

Las Fuerzas Armadas de Ecuador enfrentan en la frontera una inusual arremetida a manos del grupo que dirige ‘Guacho’, un exguerrillero de las FARC que también estaría detrás de los ataques con explosivos contra tropas colombianas en el otro lado de la frontera.

Hace una semana, tres militares murieron y once resultaron heridos por la explosión de un artefacto mientras patrullaban en la fronteriza Mataje.

Otros ataques en Esmeraldas han dejado 32 uniformados y civiles heridos en los dos últimos meses.

La frontera colombo-ecuatoriana es uno de los principales puntos de la ruta del Pacífico que usan desde hace años los cárteles para transportar droga hacia Estados Unidos.

Sin grandes plantaciones o laboratorios, Ecuador es considerado por la ONU como un punto de almacenaje y tránsito de la droga colombiana.

"Lo que es nuevo es la violencia, consecuencia en gran parte del proceso de paz con las FARC. Desde hace años, la frontera entre Colombia y Ecuador es escenario de actividades ilegales, como el narcotráfico, la minería ilegal y el tráfico de todo tipo", explicó el general en retiro Oswaldo Jarrín, exministro de Defensa.

En la zona también operan bandas que provendrían de los antiguos paramilitares, que se desmovilizaron en el gobierno del expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010), y que se enfrentaron durante años con grupos guerrilleros del otro lado de la frontera. 

Con el desarme de las FARC, convertidas ahora en partido, se ha desatado una lucha territorial en zonas claves para el narcotráfico que involucra a grupos más pequeños y menos poderosos que los otrora rebeldes.

El grueso de las FARC, unos 7.000 hombres y mujeres, depuso los fusiles el año pasado tras medio siglo de fallida lucha por el poder.

"Blanco militar"

El Gobierno de Ecuador atribuye los recientes ataques a una represalia de los disidentes, que según la inteligencia militar de Colombia cuentan con unos 1.200 combatientes.

"A partir del último trimestre se ha reforzado nuestra presencia en la frontera norte, y hemos tenido resultados muy positivos: incautaciones de drogas, precursores químicos, armas, la logística y sobre todo la detención de miembros de estos grupos armados organizados disidentes", explicó el ministro Navas.

"Lo que tenemos que entender es dónde opera la amenaza, la amenaza no opera en nuestro territorio", añadió.

Tras esta ofensiva, Ecuador y Colombia acordaron estrechar la colaboración de sus Fuerzas Armadas -sin referirse a operaciones militares conjuntas- para luchar contra el "crimen transnacional".

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