En la zona universitaria de
Las tres mujeres no despiertan sospechas, pues se hacen pasar por clientas. Cuando están en la fila en realidad hacen vigilancia para ver qué se pueden robar. Finalmente consuman el hurto y escapan sin despertar sospechas.
Su víctima más reciente fue un hombre que en la maleta que le quitaron tenía un computador con varios trabajos de la maestría que vino a estudiar en la zona universitaria de Chapinero, en Bogotá.