Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

240x30push.png
#EstáEnTusManos Quiero recibir notificaciones con las noticias más importantes de Colombia y el mundo.
Activar
Ahora no

Publicidad

“Me pegaron un tiro en la cara”: las imborrables cicatrices de menor reclutada por las disidencias

Aunque intentó terminar con esa pesadilla en varias ocasiones, el temor a huir se lo impedía. Entre otras, los adoctrinan para llevar más niños a campos de reclutamiento.

“Me pegaron un tiro en la cara”, las imborrables cicatrices de menor reclutada por las disidencias

Noticias Caracol revela testimonios de jóvenes que fueron reclutados por las disidencias de las FARC en los departamentos del Cauca, Valle del Cauca y Nariño en los últimos tres años. Estos relatos están acompañados por videos que muestran cómo los menores fueron entrenados para el uso de armas y la supervivencia en la selva. Alias ‘Mayimbú’, quien ya fue abatido, tenía un plan para conformar un "gran centro de reclutamiento".

En uno de los videos, con fusiles de palo terciados, se ve a cinco jóvenes, cuatro hombres de 17 años y una niña de 15, reclutados por las disidencias en el Cauca, que aprenden cómo sobrevivir en la selva. El entrenamiento se concentra en la supervivencia, por eso, son los encargados de alistar los pollos, porcionarlos y cocinarlos para poder alimentar a la tropa.

Publicidad

Valeria* fue reclutada a los 13 años. Huyendo del abuso que vivía por parte de uno de sus familiares, terminó en manos del frente Carlos Patiño de las disidencias FARC.

“Mi abuelo abusó de mí, entonces yo me mantenía con esa sicosis muy horrible en la casa y la única opción que vi de esa escapatoria, de ese infierno que estaba viviendo con él, fue irme para allá”, cuenta.

Revela que, en efecto, ella no era la única menor allí adentro y que a las mujeres las adoctrinan para que luego puedan traer más menores a los campos de reclutamiento.

Ella siempre quiso salirse, pero el miedo no la dejaba: “(decían) que si de pronto me llegaba a escapar los que pagan eran mis papás, entonces me daba mucho miedo. La única opción que tenía era acostumbrarme sí o sí”.

Publicidad

De los campos de reclutamiento, a Valeria también le quedaron cicatrices imborrables: “Me pegaron un tiro en la cara”.

En los últimos tres años se ha logrado dar de baja a 68 cabecillas, entre esos, ‘Mayinbu’, ‘Jhonier’ y ‘Tío’.

✔️ Síganos en Google Noticias con toda la información de Colombia y el mundo. ✔️ Síganos en Google Noticias con toda la información de Colombia y el mundo.