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Doloroso relato de patrullera de la Policía que denuncia ser víctima de abuso sexual en Cali

Asegura que criminales la sacaron a rastras de un CAI y la sujetaron de manos y pies. “Suplicaba por mi vida. Les pedía por favor que ya no más”, contó.

Una patrullera de la Policía de Santiago de Cali denuncia que fue víctima de abuso sexual en medio de los disturbios que han tenido lugar en el país. La uniformada expresó que el hecho ocurrió el pasado 29 de abril en un CAI del oriente de la ciudad.

La patrullera narró cómo fueron los momentos de pánico y zozobra que vivió por cuenta de los criminales que la violentaron.

“Empezaron a quemar llantas y todo lo que estaba en su paso. La multitud estaba enfurecida, buscaron rocas, palos, botellas y los lanzaron. Nosotros retrocedimos e ingresamos al CAI para protegernos”, contó.

Los criminales lograron acceder al CAI y la sujetaron de manos y pies, allí empezó el infierno para la patrullera.

“Vi cómo la gente, con rencor, golpeaba el CAI, lo incineraba. Empezaron a decirse entre ellos que había una mujer y que la sacaran. Golpearon a un compañero y me sacaron arrastrándome, yo rogaba por mi vida, me sostenía de todo lado, pero fue inútil, eran muchos. Sin piedad empezaron a golpearme, a insultarme, despojarme de mis pertenencias. Uno de ellos se me sube encima, me quita mi uniforme y empezó a tocarme todo mi cuerpo, a golpearme, besarme y tocar mis partes íntimas”, manifestó la mujer.

En un momento, ella sintió que ese sería su último día, pues el ataque sexual en su contra no se detenía, por el contrario, se volvía más brutal.

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Uno de ellos se acerca y le pasa mi tonfa (bolillo) y dice ‘métale esto’. En ese momento se me pasó por la cabeza que no pude hablar por mi mamá y decirle cuánto la amaba. Yo seguía en pie, suplicaba por mi vida. Les pedía por favor que ya no más”, agregó.

La pesadilla tuvo final cuando logró escaparse de sus agresores y correr. El conductor de un carro apareció como un ángel. Él le abrió la puerta, la subió al vehículo y le salvó la vida.

Sin pensarlo abrió la puerta y me dijo súbase. Al vehículo le lanzaron piedras. Agradezco mucho por estar contándolo, fueron los minutos más amargos de mi vida”, concluyó.

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