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Asamblea Constituyente: así nació la séptima papeleta

Tras el asesinato de Luis Carlos Galán en 1989, un grupo de estudiantes universitarios salió a marchar. No aguantaban más callar. Su indignación fue el origen de una nueva Constitución.

Más de 20 mil estudiantes de las universidades privadas y públicas marcharon en silencio por las calles céntricas de la capital, el viernes 25 de agosto de 1989. Era una generación que despertaba de la pesadilla de sangre que corría por el país. Pedían parar la violencia, la impunidad y la corrupción. De allí nació la Séptima Papeleta.

Óscar Ortiz, Alejandra Barrios, Fernando Carrillo, Claudia López; tenían entre 18 y 23 años. Eran “los sardinos” de la época. Así recomponen su gesta juvenil pasados treinta años.

Oscar, estaba cursando la carrera de Derecho en la Universidad del Rosario, estaba por cumplir los 23 años: "En ese momento sentí que no podía ser solamente un espectador, me sentía con el derecho a participar, pero con la obligación de proponer algo".

Alejandra Barrios, llegaba a la capital de la república de su natal Cali, donde la guerra entre los carteles de Medellín y Cali se sentía a flor de piel. Llegaba a la Universidad Externado a cursar la carrera de Derecho, tenía 21 años: “Más que indignación era la necesidad de poder seguir vivos porque lo que tú estabas viendo literalmente era un no futuro".

Todos temían morir repentinamente y en cualquier lado bajo las bombas, los carros bomba, recuerda. Era una cadena nefasta de asesinatos selectivos de jueces, magistrados, policías y destacados líderes políticos que hacían campaña para ser elegidos presidentes.

Claudia López era una primípara universitaria de corta edad, estaba por cumplir los 18 años y se sentía entusiasmada pues estrenaría cedula y serían sus primeras elecciones, quería estrenar el voto.

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"Por los que hubiera querido votar los habían asesinado: a Jaime Pardo, a Bernardo Jaramillo, a Carlos Pizarro y a Luis Carlos Galán. Era un dolor enorme, pero desde entonces tuve la convicción que no iba a permitir nunca que la mafia y los armados me impusieran por quien podía o no podía votar y que a través del Movimiento de la Constituyente íbamos a revivir y a diseñar el sistema político para que hubiera más apertura, más garantías, más derechos y más democracia, para que pudiéramos tener un futuro. “

Vea también:

· Encuesta Invamer: Claudia López perdió 11 puntos de aprobación

El exprocurador Fernando Carrillo Flórez terminaba por ese entonces su carrera de Derecho en la Universidad Javeriana. Recuerda que era un estudiante muy activo y así lo veían tanto sus maestros como los padres jesuitas:

“Una persona, el padre Giraldo, que era el jesuita más importante de la Universidad Javeriana, me dijo: ‘Fernando esto es un deber, salgamos todos’. Y me acuerdo verlo desde la ventana del edificio central de la Javeriana levantando la mano y diciendo a los estudiantes arranquen y estábamos en la primera fila por supuesto porque Luis Carlos Galán había sido uno de sus alumnos predilectos".

El entonces presidente Virgilio Barco expidió, la misma noche de la muerte de Galán la extradición de narcotraficantes por vía administrativa, incautación de bienes de la mafia y persecución al testaferrato, pero para sorpresa de la ciudadanía se hundió la reforma constitucional de Barco.

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Los estudiantes estaban decididos a dar su propia batalla.

Los estudiantes se dieron cuenta de que tenían dos grandes obstáculos. Por un lado, una Constitución que no les permitiría avanzar en la exigencia de sus derechos, y una clase política en el Congreso que no tenía voluntad de cambiar nada y además estaba permeada por el poder del narcotráfico.

Estudiantes como Óscar supieron leer el momento: "Teníamos un Muro de Berlín, la Constitución de 1886 que en ese momento iba a cumplir 104 años y que tenía una disposición de que la Constitución solo era susceptible de ser reformada por los congresistas y no había la suficiente voluntad de cambio. El presidente Barco había propuesto reformas para avanzar hacia una reforma participativa, pero en el Congreso no había encontrado espacio"

El origen de la Séptima Papeleta

Fue cuando las universidades en todo el país abrieron sus puertas a las asambleas estudiantiles, donde los jóvenes se reunían para estudiar los problemas del país y postular posibles soluciones, con una primera norma: ser apolíticos.

Alejandra Barrios cuenta cómo las jóvenes mujeres afrontaban la organización del movimiento estudiantil y organizaban las asambleas universitarias.

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“Si hablas con nuestras compañeras te dirán: ‘Esas mujeres lo que eran unos bólidos’, trabajamos muchas juntas", dice.

Reviva la primera parte del especial:

· Vea cuál fue el papel de las mujeres en la Constituyente de 1991

El tiempo pasó y la idea de crear una séptima papeleta votada en las urnas fue tomando forma y fuerza entre los estudiantes. Crearon la estrategia de buscar apoyo en los medios de comunicación para difundir y hacer pedagogía sobre la nueva papeleta electoral que entraría en juego en las elecciones de 1990.

Carrillo asegura que todo fue oportuno y la estrategia que habían elegido les serviría para llegar a las elecciones con una séptima papeleta, en esa época no existían los tarjetones,

"La idea mágica era aprovechemos esas urnas y metamos el papelito que va a hacer la trasformación que Colombia no había hecho, porque Colombia venia de un proceso frustrado durante 20 años de un Frente Nacional y nos sonó la flauta”.

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Óscar sabía que la papeleta funcionaria. Hoy sabe que él fue gestor de esta idea y carga consigo la Séptima Papeleta que se convirtió en la entrada de Colombia a la democracia.

Noticias Caracol: ¿usted carga la papeleta?

“Claro, está en mi corazón. Es un triunfo del pueblo y de la civilización colombiano a pero yo creo que es un ejemplo de democracia mundial. El pueblo asediado por las bombas y pacíficamente hace una revolución sin romper un vidrio, sin dañarle la piel a nadie y sin derramar una gota de sangre.”

La Séptima Papeleta se convirtió en un armonizador social de la época

Los cuatro jóvenes que lideraron el movimiento estudiantil, y que hoy lo pueden contar, reflexionan sobre el momento de inconformismo social que están viviendo los jóvenes y ven en ellos su propio reflejo.

Así lo aseguró la alcaldesa Claudia López:

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" Yo veo los chicos de ahora y digo, igualitos a nosotros hace 30 años, ¡que nos escuchen! ¡que nos escuchen! Y finalmente el presidente Barco nos invita: ¡Claro, nos quieren es cooptar! ¡Políticos, las discusiones de siempre! Creo fue la feliz coincidencia de un contexto muy difícil, de una generación que no se resignó como la de ahora simplemente a quejarse sino encontrar y proponer alternativas de solución".

La Séptima Papeleta cobró vida con un texto propio que decía:

"Plebiscito por Colombia. Voto por una asamblea constituyente que reforme la Constitución y determine cambios políticos, sociales y económicos en beneficio del pueblo".

Fernando Carrillo tuvo tiempo para recordar que, por votación en la Asamblea General Estudiantil, sus compañeros lo designaron como su representante en la Asamblea Nacional Constituyente. Así estuvo listo el joven profesor de 23 años para ocupar la silla.

Hoy lo cuenta en su libro ‘30 Años de la Constitución’: 4 de julio de 1991, es la gesta juvenil que dio el primer timonazo para salvar el país. Es un relato matizado por anécdotas:

"Lo curioso de todo esto es que quien iba a encabezar la lista era Gabriel García Márquez, porque la persona más interesada en cómo nació la Séptima Papeleta y el cambio que iba a tener el país era nuestro premio nobel de Literatura”.

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En los archivos visuales se encuentra el registro del nobel.

Y con estas palabras lo dijo Gabo a los medios de comunicación por aquellos días:

"La gran esperanza la tengo en la Séptima Papeleta. Te voy a decir por qué, primero por el origen: salió de una muchachada estupenda que realmente no tiene compromisos con la clase dirigente"

Una pregunta de reflexión queda en el ambiente que vive hoy el país: ¿es esa gesta juvenil un espejo de lo que ocurre hoy en Colombia con los jóvenes inconformes?

La alcaldesa Claudia López tiene una respuesta que más parece una propuesta política:

"Mi generación de la Séptima Papeleta hizo toda la gesta de la Asamblea Constituyente y la nueva Constitución y luego nos retiramos de la política, y se la dejamos a los políticos tradicionales, que lo que hicieron fue obstruir e impedir el cumplimiento de la Constitución. No cometan ese error, no solo hagan su Séptima Papeleta en este tiempo, métanse a la política, los políticos de siempre no van a hacer las políticas que ustedes demandan, háganse elegir en los Consejos de Juventud en sus Municipios, háganse elegir al Congreso de la República.

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No hay ninguna justificación para que un joven a los 18 años sea mayor para ir al Ejército, para ir a la Policía, para pagar impuestos y no para ir a su región a representar a su región en el Congreso de la república. Creo que ese es parte del mandato de la Séptima Papeleta de este tiempo para hacer realidad.”

Así lo testifican los jóvenes gestores que hace 30 años lideraron la primera victoria del movimiento estudiantil a través de una papeleta que cambió a Colombia.

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